Mi preciosa LAURA, hoy la temperatura ambiente superaba los 30 grados (a la sombra, por supuesto), pero siempre hay una nube de forma caprichosa que nos da sombra para poder comer contigo sin pasar calor. El único calor que se siente es el de tu corazón.
Has tenido regalos que han venido directamente desde el Sur: una «flamenkita» y un precioso llamador de ángeles. También una rosa blanca, blanca como la nieve, blanca como tu alma.
El postre de hoy acorde con el calorcito y con tu gusto, una tarrina de helado «ice cream and cookies», delicioso y refrescante.
Siempre a tu lado, siempre sintiéndote cerca, siempre contigo.
¡¡¡Te queremos LAURA, tu eres NUESTRO ÁNGEL!!!
Tu Isa.

