Diario de Calcuta (viernes, 14 de enero de 2011)

Hoy, 14 de enero, vigésimo cuarto día de nuestra estancia en Kolkata, quien me iba a decir el primer día que llegué aquí que al final me iba a adaptar tan bien.

Realmente disfruto paseando por estas calles donde la contaminación, la suciedad y la miseria se mezclan en partes iguales.

Es impresionante ver cada día al amanecer como la calle se llena de gente lavándose a pesar del frío, enjabonándose bien todo el cuerpo, vistiendo únicamente un pareo para cubrirse. Lavan la ropa en el suelo, la extienden bien y luego la frotan con un cepillo o piedra, es como regresar al pasado. Vas pasando por la calle y te encuentras a gente lavándose los dientes o a niños vestidos de uniforme camino del colegio, es algo alucinante. Hay una mezcolanza sorprendente en cada metro de acera.

En algunos aspectos los habitantes de Kolkata son poco cuidadosos con la limpieza de sus calles, pero sin embargo son extremadamente limpios,  yo me imagino a cualquiera de nosotros viviendo en esas condiciones, ¿seríamos capaces de lavarnos?

Son desordenados  y sin embargo tienen un orden que no deja de sorprenderme, como por ejemplo todo lo que está relacionado con los trámites burocráticos, miran con lupa todos los documentos.

Respecto al estilo de conducir, van a su aire, pero son buenísimos porque tienen muchísimos reflejos.

Son muy secos en el trato y se aprovechan todo lo que pueden de los occidentales, algo que yo entiendo, pasan necesidades y tienen que agudizar el ingenio para ganarse unas rupias.

Dentro del desorden tienen orden, dentro de la miseria son limpios, dentro de lo secos que son siempre hay alguien dispuesto a echarte una mano. Ayer fui a probarme un sari a una tienda donde ya había estado anteriormente, me atendió una mujer que ya conocía y con ilusión me lo colocó, sin entender nada de nada le pregunté que donde podía hacerme un “top” (parte de arriba), no entendía nada y yo menos, me indicaba la dirección de New Market. Le dije “please” con las manos juntas a la altura del pecho, miró el reloj, me sonrío, salió de su tienda y me acompañó hasta New Market. Este lugar es como un laberinto de tiendas y pasadizos, pero me llevó hasta una tienda a comprar la parte de debajo del sari, una especie de forro, luego al sastre. Aquí sólo trabajan los hombres, ellos hacen de todo, cosen muy bien, encerrados en pequeños cuartitos con sus máquinas. Ella me negoció el precio del “top”, le dijo hasta donde lo quería y me tomo medidas de todo. En principio me pedía 400 rupias, ella me dijo que esperase y al final me lo dejo por 200 rupias. Es curioso como hay personas que no quieren que los suyos se aprovechen descaradamente de los occidentales, esto me hace sentir muy bien.

En este mundo hay de todo en todos los países, cada uno vive esta vida como la siente, como sabe o como puede, es nuestra película.

Mañana tengo la intención de comprar una caja de bombones para regalársela a esta buena mujer, para demostrarle mi agradecimiento por su buen gesto. Aquí en Kolkata siempre está LAURA conmigo. 

El día ha sido completo, todos diferentes pero a cual más especial, me faltan horas…

Cuando venía hacia el hotel hacia un poco de frío y he visto que había gente en la calle sin mantas y temblando, me ha tocado la fibra sensible. Mañana tengo la intención de buscar mantas para intentar mitigar el frío de esta buena gente, seguro que si encuentro alguna. 

Gracias LAURIINA por esto, por todo lo que me das cada día y por todo lo que das a todas las personas que quieren estar contigo. 

¡¡¡TE QUIERO!!! ¡¡¡SIEMPRE LAURA!!!

Diario de Calcuta (jueves, 13 de enero de 2011)

Hoy, 13 de enero, vigésimo tercer día de nuestra estancia en Kolkata, me he dado cuenta  que aquí se pueden hacer muchísimas cosas además de colaborar con las Hermanas de la Caridad en los Centros de las MADRE TERESA. Hay innumerables ONGs que necesitan ayuda, a cual más necesitada de recursos económicos y de voluntarios.
Nos queda muy poco de estar aquí pero me dejo en el tintero conocer más profundamente muchas ONGs y muchas cosas que están tan cerca, pero los días pasan volando, por eso no me extraña que la gente vuelva una y otra vez, porque da la sensación que faltan muchas cosas por ver, no sólo Kolkata es la gente que vive en las calles, es mucho más.

Hoy ha sido un día diferente a todos los precedentes, he estado en un centro para niñas, acompañando a una voluntaria muy especial a impartir una clase de yoga, algo que ha servido a estas niñas para estar muy motivadas y pasar un tiempo muy bonito por algo que nunca habían hecho anteriormente. A mi personalmente me ha gustado mucho la clase, ha sido algo diferente a las clases de yoga en las que yo había participado antes y muy divertida al ver la ilusión reflejada en la cara de estas niñas.

Aquí en Kolkata se pueden hacer tal cantidad de cosas que es difícil imaginarlas. Cada día conozco a más personas que ha venido un mes de voluntariado y siguen viniendo año tras año, incluso algunos viven  largas temporadas en invierno. Antes no lo entendía, pero ahora lo entiendo cada día más, Kolkata engancha.

Yo estoy encantada porque he estado muy bien, siempre acompañada por LAURA y eso se nota, pero hoy por la tarde he empezado a encontrarme mal, con un fuerte dolor de cabeza y de garganta, me faltaba el aire, solo pensaba en estar en mi hotel para respirar con tranquilidad. He sentido un agobio total y me he acostado un rato tan pronto he llegado al hotel. Me he tomado un paracetamol, pero ni así se me ha pasado el malestar general.

Antes de encontrarme mal he estado comiendo algo, manicura para dar un toque mágico a esta ciudad donde te olvidas que hay cosas diferentes a lo que estas viendo en todo momento y he acompañado a una voluntaria muy especial de compras. Es difícil describir como son estas personas de las que hablo a lo largo de este diario en Kolkata, pero sin duda son guiadas desde el Cielo para que me hagan compañía.

Cuando he recuperado un poco de fuerzas después de estar descansando en el hotel, aunque no tenía ganas de nada, LAURA me ha echado una mano y me ha dicho que tenía que salir a cenar algo, dicho y hecho. Con la ayuda de LAURINA me he tomado un  Ginger Ale (Refresco de Jengibre) que es una bebida refrescante, sin alcohol, de origen inglés fabricada con jengibre, limón, agua y azucar. También un huevo con patatas y un té. He vuelto rápidamente al hotel para tomar un antibiótico y paracetamol, menos mal que tengo mi doctor particular que ya conoce a la perfección mis síntomas y sabe lo que tengo que tomar en cada momento para encontrarme mejor.

Este día, aún con el malestar, ha sido bueno. Todo lo que pasa, aunque sean momentos de dolor, malestar o angustia, son buenos, son parte de nuestra vida aquí en la Tierra y hay que vivirlos e incluso disfrutarlos. Que cosas, ¿verdad? ¿Quién se cree eso? Pues realmente es así, nadie dijo que la vida que nos toca vivir vaya a ser un camino de rosas, porque sino sería una vida robótica y sin sentimientos. Por eso todo lo que nos pasa es parte de nuestras vidas y pensándolo durante un instante, no debemos quejarnos por nada de lo que nos acontezca, ni tan siquiera pensar: ¿por qué a mi? o ¿por que otras personas están mejor? 

 
Cada uno de nosotros somos distintos y cada uno hemos venido con una misión, aunque no nos guste. Pero, el final no es esta vida y lo que importa es el final.

Como cada día, LAURA gracias por estar conmigo y permitir que pueda conocer tantas cosas con la fuerza que tu me das.

 
¡¡¡LAURA TE QUIERO!!! SIEMPRE JUNTAS.

Diario de Calcuta (miércoles, 12 de enero de 2011)

Hoy, 12 de enero, vigésimo segundo día de nuestra estancia en Kolkata, ha sido una jornada llena de compromisos y no he podido cumplir con todos como era mi deseo. Aquí en Kolkata no te puedes comprometer con nadie, todos hemos venido solos y cada o tiene que vivir su propia Kolkata.

A primera hora he quedado con mi protector Josep para visitar un centro comercial, un lugar para olvidarte que estas en Kolkata, no tiene nada que ver con lo que había visitado hasta ahora, ha sido lo más parecido que he visto a nuestros centros comerciales.

El centro comercial estaba un poco retirado de Sudder Street, si a eso sumamos un gran atasco, el tiempo ha pasado muy deprisa y no me ha sido posible regresar a tiempo para cumplir con todos mis compromisos. Había quedado con una voluntaria para comer y después con otra voluntaria para ir a SISHU BHAVAN (Hogar infantil), para mi es un gran problema quedar con alguien porque no me gusta fallar, por eso aquí es mejor no quedar con nadie, vivir la aventura de Kolkata sola, siempre con LAURA y con las personas que ella me envíe.

He podido avisar a la voluntaria con la que había quedado para comer, pero no he podido contactar para cancelar la cita para ir a SISHU BHAVAN para cuidar de los niños, eso me ha hecho sentir un poco mal.

A veces no se pueden evitar la cosas y no hoy ha sido uno de esos días en que no puedes estar en todas partes en las que quieres estar. Me mentalicé que debía seguir haciendo lo que tenía que hacer en el centro comercial y disfruté haciendo compras. Comimos algo allí, ya os podéis imaginar que: una hamburguesa de pollo y unas patatitas. Compramos algunas cosas y lo pasamos genial.

Aunque llegamos un poco tarde nos dio tiempo para acercarnos al tempo Sij, donde nos reunimos con las dos voluntarias con las que compartí el día del cumpleaños de LAURA, un cumpleaños realmente especial. Estuvimos presenciando el ritual de adoración de su libro sagrado, que tiene lugar a cualquier hora del día, aquí cada uno llega cuando quiere y se va cuando llega el momento de marcharse, tienen total libertad para practicar su culto sin ceremonias estrictas y marcadas por el tiempo. También vimos como ingerían la pasta de aspecto pegajoso y grasiento que acompaña a sus rezos.

Después de muchas emociones a la salida del templo Sij, acabamos cenando en “La taberna vasca”, con muchísima gente, estaba que no cabía ni un alfiler, un agobio total. Para tomar un poco de aire fresco nos hemos tomado media cerveza, porque aquí son muy grandes, en el “Blue Sky” (Cielo Azul). Al final nos hemos juntado 7 con LAURA, hemos pasado un poco de frío porque es una terraza al aire libre y muy alta, Kolkata es así.

LAURA, lo hemos pasado genial una vez más, un día extraordinariamente especial, todos los días son muy intensos en Kolkata.

TE QUIERO MI PEQUEÑA Y ADORADA NIÑA, «SIEMPRE LAURA».

Diario de Calcuta (martes, 11 de enero de 2011)

Hoy, 11 de enero, vigésimo primer día de nuestra estancia en Kolkata, ha sido un día un poco duro pero bonito a la vez porque he podido estar cerca de niños que sufren. Hemos pasado unas horas en SISHU BHAVAN (Hogar infantil), un Centro de la MADRE TERESA para niños enfermos. Cuando les he visto se me ha caído el alma a los pies, me he quedado muda, he tenido que contener y controlar mis emociones para que no afloraran porque no es precisamente lo que estos niños necesitan. Gracias a las Misioneras de la Caridad son niños que están muy bien atendidos y reciben todo tipo de cuidados, pero Dios mío porque tanto sufrimiento en esos niños, no puedo entender el porqué de tantos niños enfermos de todas las edades; como nunca he podido entender el sufrimiento y la partida al Cielo de mi hija LAURA.

Había una niña, he deducido que era una niña por sus uñas pintadas, no he podido calcular su edad, pero estaba llorando sin consuelo, de una forma incesante, sin duda por el dolor y el sufrimiento. Me han acercado un biberón y he empezado a dárselo, aunque a duras penas porque no ha parado de llorar ni un solo segundo. Le he acariciado la barriguita mientras le agarraba su delicada manita y he conseguido que conciliara el sueño, al menos mientras he mantenido el contacto con su mano, porque en el momento que la he soltado se ha vuelto a despertar. No tengo la menor duda que se encontraba mal y con la dificultad de que no podía expresarse. Muy duro, mucha pena, tristeza y dolor de corazón; que sentido tiene esta vida para ellos, supongo que tal vez tienen que vivirla para llegar más cerca de Dios.
 
No me he dedicado a atender a ningún otro niño, sólo he estado con esta niñita. A la cena le he vuelto a dar otro biberón, también le he cambiado la ropita de arriba porque al no tragar bien se había manchado con la leche. Cuando terminé le acomodé en su sillita y me marché después de darle un besito en sus manitas.

Increíble, vivimos en otro mundo, nunca podemos imaginar que esto existe, aunque lo veamos en los medios no nos parece real. Como tampoco puede entender nadie que no haya pasado por la misma situación lo que se siente al perder una hija.

Esta vida es realmente incomprensible, no se pueden entender diferencias tan grandes entre unas personas y otras. Incluso lo que llevan una vida con comodidades y abundancia se quejan de lo poco que tienen, sería bueno y positivo que mirasen lo que realmente existe para valorar más lo que se tiene.

Cuando miro en mi interior, yo que tengo mi corazón en el Cielo, doy gracias a Dios por todo lo que tengo. Todo lo que me pasa es perfecto, dejas de ver las cosas mal porque no hay nada malo, todo es parte de la vida, no es mejor ni peor, es este mundo. No es más afortunado el que vive mejor, yo  no lo creo así, en el fondo la vida es como una película que vamos rodando cada día, si la película tiene poco contenido y es aburrida no tiene éxito, pero si tiene sentimientos, emociones, sufrimiento, lucha, entrega, alegría, cariño y todos los componentes que nos hacen ser humanos, la película ganará un Oscar. Esta vida es el rodaje plano a plano de nuestra propia película y dependiendo como la vivas, tiene en el Cielo el éxito.

Si reflexionamos un poco nos daremos cuenta que no debemos malgastar la vida, creo que no nos pertenece y tenemos que cuidarla porque es un regalo del Cielo, además los que tenemos la suerte de tener salud lo tenemos todo.

 
Cuando he estado con esta niña y no paraba de llorar, le he pedido a LAURA que me ayudara, porque LAURA sabe lo que es sufrir y recibir consuelo. LAURA ha estado conmigo en todo momento, por eso me he acercado a la única niña que no lloraba desconsoladamente, porque con su ayuda pronto iba a encontrar tranquilidad. Cuando estuve en Daya Dan también estuve con una niña que tenía mucha dificultad para darle de comer por sus problemas degenerativos, pero con LAURA a mi lado sabía que lo iba a conseguir y así fue.

Cuando que tengo la sensación de que voy a necesitar ayuda para acometer algo, siempre está LAURA, siento que me da lo que me falta para llegar hasta el final. Gracias pequeñaja, cuanto me gustaría tenerte físicamente para que pudiéramos ir agarradas de la mano, sería… Ojalá esto que estoy viviendo fuera una pesadilla de la que pudiera despertar, ojalá Dios nos diera otra oportunidad, ojalá la madre que pierde a sus hijos o a su única hija como yo, como María perdió a su único hijo, pudiéramos ascender pronto para estar con lo que más queremos, para mi…, mi corazón entero, “MI PEQUEÑA LAURA”.

Cuando LAURA me dijo que viniéramos a Kolkata sentí que desde aquí podía estar más cerca del Cielo, pero a pesar de sentir esa cercanía lo que más deseo es estar realmente junto a mi niña allá donde se encuentra ahora.

La muerte es triste para casi todo el mundo, pero para las personas que están en mi situación es un tránsito, no es el final. Tenemos ganas de terminar el rodaje de nuestra película y recoger el Oscar junto a nuestros hijos.

Gracias LAURA por ser mi hija, gracias por darme 15 maravillosos años a tu lado y gracias por hacerme madre de “UN ÁNGEL TAN MARAVILLOSO”.

TE QUIERO MI NIÑA, ESPERO VERTE PRONTO. SIEMPRE JUNTAS AQUÍ Y ALLÍ. SIEMPRE.

Diario de Calcuta (lunes, 10 de enero de 2011)

Hoy, 10 de enero, vigésimo día de nuestra estancia en Kolkata, me tienen loca los empleados del hotel, no puedo con ellos, es como chocar contra un muro de hormigón, son impenetrables no les entra en la cabeza lo que les digo una y otra vez. Cada vez tengo más la necesidad de hablar en inglés para expresarme con claridad y concisión, sino me torean continuamente. Ahora que he conseguido que me limpien la habitación regularmente, tengo otro frente de batalla abierto y pasan de solucionármelo. Desde hace cuatro días no me funciona bien la tarjeta de la puerta de mi habitación, puedo estar hasta 30 minutos hasta que consigo abrirla; bajo una y otra vez a contarles el problema, pasan la tarjeta por el ordenador y me dicen “OK”, subo y como si nada. Solo me falta decir “ábrete sésamo”, ¡¡¡jajajajaja!!!

Me parece que me están tomando un poco el pelo porque no hacen nada para arreglarlo, a ver si encuentro alguien que hable bien inglés y le explique bien y con detalle al recepcionista que es lo que pasa. Menos mal que no me enfado, estoy totalmente relajada, incluso me sonrío y ellos también se ríen, tengo la sensación que me han cogido cariño después de tantos días alojada en este hotel y que realmente hacen lo que pueden, ¿quién sabe?

Esta mañana mi desayuno ha sufrido una sustancial y agradable variación: he desayunado tostadas con miel, que había comprado ayer, algo exquisito.

He bajado a desayunar y he visto el comedor lleno por completo de huéspedes hindúes, me he subido de nuevo a la habitación a esperar que llegara la calma al comedor. Los huéspedes locales tienen la costumbre de comer de pie, es un desayuno tipo buffet y en lugar de coger los alimentos, sentarse y consumirlos en la mesa. Están todos en medio del comedor, cogiendo todo con las manos, sin ningún tipo de cuidado, es algo que me da mucho asco. Hoy he pedido unas pinzas para coger las tostadas y no ponerlas con la mano, menos mal que entre tanto desorden hay alguien con un poco de sentido común y escrupuloso, ¡¡¡jajajajajaja!!!
Bueno, dentro de tanto café hay una gota de leche que da un poco de luz, ¡¡¡jajajaja!!!

El comedor del hotel está dividido en dos partes y cuando tienen alguna reunión de trabajo colocan unas sábanas para separar las dos partes. Lo anecdótico es que las sábanas se supone que son blancas, pero tienen un color oscuro debido principalmente al agua con que las lavan y a la contaminación ambiental. Lo que no entiendo es que con las telas tan bonitas que tienen aquí en Kolkata y que encuentras por todas las tiendas, ¿por qué usan unas telas tan horribles?

Esta tarde ha sido gracioso el regateo con los taxistas, mi amigo amable del hotel, el que siempre regatea a mi favor, algo loable por su parte porque no obtiene ningún beneficio por ello, ha encontrado un taxista que me llevaba por 40 rupias a la Casa de la MADRE TERESA; el primero con el que ha contactado quería 60 rupias, le ha dicho que no y con el siguiente ha habido trato. El caso es que no se si el taxista no sabía ir o se ha hecho el despistado y me ha llevado por otra ruta, le he dicho que por ahí no iba bien y al final me dice que 50 rupias porque me había llevado por otro camino; le he mirado fijamente, he pensado: “que cara más dura tienes”, pero como me da pena ver el tipo de vida que llevan, le he dicho: “se me quieres engañar, pero te lo voy a dar porque quiero dártelo”, se ha reído, me he sentido bien y el se ha quedado con esa sensación de felicidad que tanto gusta.

El día ha sido perfecto, he conocido nuevas personas, pero en especial me ha llegado una persona en la que he apreciado mucha sensibilidad,  me ha preguntado mucho por y sobre LAURA, eso me ha llenado porque me he dado cuenta que LAURA despierta un gran interés en las personas que tienen una especial sensibilidad.

Ha llegado de Varanasi mi amigo Josep, eso me ha dado una enorme alegría porque durante todos estos días me ha ayudado mucho y continua protegiéndome, pero principalmente se que se encuentra muy cerca de LAURA, hay una conexión directa.

Hoy en la Hora Santa estaba completamente relajada, de repente he visto un manto detrás de la Virgen, de color azul brillante, precioso, más bonito imposible, se que es una señal de LAURA, siempre tiene un significado y me llena de fuerza su visión. 

LAURA gracias una vez más por todo lo que haces que llegue a mi, gracias por poner en mi camino a las personas que necesito, gracias por hacerme reír, gracias por mostrarme pequeños y grandes detalles de tu presencia.
 
¡¡¡LAURA TE QUIERO!!! NOS VEREMOS PRONTO.

Diario de Calcuta (domingo, 9 de enero de 2011)

Hoy, 9 de enero, decimonoveno día de nuestra estancia en Kolkata, me encuentro como pez en el agua, me siento cada vez más en mi salsa, cada día que pasa tengo más confianza en mi misma. Pero…, hay algo que no me gusta, camino sin apenas miedo, con más seguridad y con la cabeza erguida, todo esto me asusta. Hoy, sin ir más lejos, iba caminando por la calle segura de mi misma, de repente se ha levantado un hombre que estaba sentado en el suelo y se ha dirigido directamente hacia mi, casi me ha dado un infarto porque me ha pillado completamente por sorpresa, al final todo ha quedado en un pequeño susto, incluso el hombre se ha sonreído al ver mi cara de pavor, una pequeña anécdota para este diario.

Cada día me sorprende menos ver  a la gente haciendo su vida en la calle, comiendo, cocinando, lavándose, afeitándose, durmiendo, haciendo sus necesidades, vamos haciendo de todo, pero a lo que no acabo de acostumbrarme es a la suciedad, todo me parece insalubre. Tengo tal sensación de asco que hasta la comida que tomo me huele mal. Hoy la tortilla francesa me olía a carne en mal estado, la razón es porque ayer pasé por New Market por la zona de la venta de alimentos y la carne tenía un olor desagradable, aunque yo me cubrí la nariz y la boca con mi pañuelo el olor se me quedó metido hasta el fondo de la pituitaria.
Esta tarde ha habido misa en español en la tumba de la MADRE TERESA, a continuación hemos tenido una charla con la Hermana María y para finalizar la Hora Santa, una tarde completa. 

LAURA, le he hecho entrega a la Hermana Maria de tu mensaje y el donativo que tu has querido que llegara hasta aquí.

El mensaje decía: “Queridas Hermanas de la Caridad, durante mi estancia en Kolkata he sentido la fuerza del cariño, del amor y del espíritu solidario que transmite la Madre Teresa y todas las hermanas de la Orden. 

Quisiera hacer un pequeño donativo para contribuir a continuar el camino emprendido por la Madre Teresa. Este dinero es un regalo que mi hija LAURA nunca llegó a gastar porque Dios le llamó a su seno y ella como era un ÁNGEL acudió presta a su llamada. Creo que LAURA atesoró este dinero porque sabía que su destino tenía que ser un fin solidario y pocos días antes de venir a Kolkata apareció para que yo fuera la portadora de tan noble misión: llevarlo hasta donde existe necesidad y precisan ayuda. 

Queridas Hermanas aceptad este pequeño donativo que viene directamente desde el Cielo y del cual yo sólo soy una humilde portadora. 

Con todo nuestro cariño y amor, 

LAURA e Isabel.»

Seguro que las Hermanas se han quedado impresionadas por este mensaje que viene desde el cielo escrito por un ÁNGEL ESPECIAL y cercano a todos. LAURA se que vas a ayudar a muchos niños en el sentido más amplio de la palabra.

 
Todo lo que me sucede aquí es increíble, porque cuando he entregado a la Hermana María el sobre con el mensaje y el donativo de LAURA, se ha encontrado en el suelo una goma para recoger el pelo y me ha preguntado: “Isabel, ¿sabes de quien es esta goma verde?”, le he respondido que no. De repente me he dado cuenta que era la misma goma que yo le había regalado a mi amiga Consuelo en mi hotel. La Hermana seguía hablando conmigo mientras llevaba la goma verde en una mano y en la otra el sobre con un billete verde en su interior, una casualidad…, no lo creo así, son cosas importantes que vas aconteciendo y cada día me sorprendo de todo lo que me va sucediendo.

Dentro de lo aparentemente horroroso que es este lugar, es mágico, no hay que olvidar que yo tengo enchufe, jajajajaja!!! Estoy en conexión directa con el Cielo, con MI ÁNGEL, NUESTRO ÁNGEL. Cada vez me pregunta más y más personas por ti LAURIITA, cuando me dicen: “me ha encantado conocerte”, me siento realmente bien porque quieren decir que se alegran de conocerte a ti y todo lo que tu representas.

Un día más que ha sido especial, aunque me siento muy cansada también me siento muy feliz. Gracias LAURA por haber elegido ser MI ÁNGEL, NUESTRO ÁNGEL. 

TE QUIERO LAURA, SIEMPRE HASTA LA ETERNIDAD.

Diario de Calcuta (sábado, 8 de enero de 2011)

Hoy, 8 de enero, decimoctavo día de nuestra estancia en Kolkata, estoy un poco vaga. Querida LAURIITA ayer celebrando tu cumpleaños fuiste tu la que me hiciste el mejor regalo: un día realmente especial, que fuerte estando en Kolkata. Me estoy acostumbrando a lo bueno y ¿ahora qué?.

Estoy realmente muy cansada, la alimentación que llevo no es la adecuada, la contaminación y el caminar por estas calles son un cóctel explosivo. Cada día que salgo a la calle es una auténtica “gymkhana”, continuamente esquivando personas, animales, coches, motos, bicicletas, rickshaws tirados por una persona y autorickshaws; todo esto metido en una vía de dos carriles de escasas dimensiones. Los coches pasan rozándose, pero no hay problema porque están completamente llenos de arañazos por todas partes. Es como estar en la feria, en los coches de choque, todos conducen como y por donde quieren y van pitando continuamente. El autorickshaw o motorickshaw es de lo más auténtico, tres personas sentadas detrás y otra delante con el conductor; incluso se pueden subir cuatro unos encima de otros y tres adelante, no hay problema sin multas. Además si al autorickshaw le añadimos luces de colores y música a todo trapo parece que estamos en una discoteca ambulante, aparte de increíble es divertidísimo, ver para creer.

Tengo un dolor de espalda terrible y me encuentro muy cansada, por eso últimamente no me levanto a las 5:00, prefiero cuidarme y hacer las cosas que me van viniendo a lo largo del día sin agobiarme, la salud es lo primero. Por este motivo hoy he desayunado de nuevo en el hotel, con mi tez blanca en medio de tantos hindúes soy como una perla sobre un tapiz de terciopelo negro. Todo el mundo come de todo mientras que yo sigo con mi pan tostado, casi quemado, pero es que me da mucho asco ver como todos tocan los alimentos con las manos sucias. El pan tostado lo tomo sin nada encima, porque la mermelada y la mantequilla están expuestas al aire, al lado de la tostadora para que se calienten y puedan estropearse, increíble pero cierto. La leche la tomo sola porque el café soluble está en una taza y el camarero lo sirve con la mano, es algo que no puedo soportar. Menos mal que cada día tomo un plátano, pero también le estoy cogiendo asco al olor, todo me huele a plátano. Lo que es la gota que colma el vaso es que todo el mundo tiene la garganta mal, seguramente por efecto de la contaminación, continuamente están carraspeando y haciendo ruido con la garganta, sino escupen es porque no están en la calle.

Hoy he paseado por New Market, que está en Lindsay Street, un gran mercado de la época colonial inglesa lleno de tiendas en su interior. He acompañado a Teresa a comprar algunas cosas para hacer una fiesta para unos niños.

A la hora de la comida el menú del día ha sido realmente frugal: arroz a la cubana sin tomate y nada más. 

El teléfono móvil que tengo no me funciona, quien me vendió la tarjeta aquí en Kolkata me ha dicho que es problema del teléfono. No quiero cambiarlo, de momento, porque es uno de LAURA y quiero conservarlo. El problema es que llamo y a los 30 segundos se corta y si me llaman no puedo hablar, no se que será, pero esperaré porque no tengo prisa. Hoy he llamado desde la cabina de “La taberna vasca”, todo perfecto. La personas que como yo hemos venido solas tenemos este pequeño rincón desde donde puedes llamar sin problemas, sino tienes que ir a la aventura.
Por la tarde he ido a la Casa de la MADRE TERESA, a la Hora Santa, siempre es un lugar de paz y meditación, un punto de encuentro para ver en nuestro interior.
 
El día ha resultado muy entretenido, cuando he vuelto a Sudder Street hemos pasado a comprar unos paquetes de galletas y unos globos, siempre en nombre de LAURA, para mañana repartirlos en la fiesta con los niños. LAURA va a estar encantada de ver lo bien que lo pasan jugando con los globos y degustando las galletas.

Por la noche he acabado cenando un plato de pasta al pesto, sin comentarios, incomible, pero esto es Kolkata, que quiero…

Ahora mismo acaba de subir un camarero con comida para las habitaciones, la lleva sin tapar y tosiendo sobre ella, viendo esto se me quita el apetito por completo. Aquí son muy dados a comer en la habitación y cuando salgo de la habitación el pasillo está sembrado de platos, vasos, botellas y todo tipo de servicios; a veces pienso que algunos pasan el día completo dentro de la habitación.
 
!!!LAURIITA TE QUIERO¡¡¡ GRACIAS POR ESTAR A MI LADO.

Diario de Calcuta (viernes, 7 de enero de 2011)

     

¡¡¡FELICIDADES LAURA!!!

Hoy, 7 de enero, decimoséptimo día de nuestra estancia en Kolkata, es un día muy triste, porque me gustaría que fuéramos de compras como cada año que estuviste a mi lado en la tierra. Siempre empezaban las rebajas el día 7 de enero y tu mejor regalo, mi querida LAURA, era ir de compras a esas tiendas que tanto te gustaban. Estoy segura que en el Cielo también has ido de tiendas y con la suerte que tienes una corte de angelitos guapos te han llevado las bolsas de un lado a otro.

Hoy he desayunado como algunos días en el hotel, he querido tomarme el día libre y dejarme llevar porque se que tu, LAURA, me guías y me vas a regalar algo especial en el día de tu cumpleaños.

Mi regalo para ti mi pequeña LAURA es levantar el ánimo y salir a comer, después todo llegará sobre la marcha.

He comido en la mejor compañía, con LAURA a mi lado, en un sitio que rayaba con el inframundo, las cocinas se veían desde la calle, algo increíble, más suciedad imposible. He pedido un plato que no sabía ni lo que era porque “don´t speak english” y los camareros nada de español, un dilema, así que le he dicho: “ponme lo que quieras”. A punto de terminar la comida ha llegado la sorpresa que LAURA me tenía preparada, han llegado dos voluntarias: Teresa, que ya la conocía y Vera, su amiga; las dos tienen algo en común conmigo, tenemos buena conexión. Se han sentado conmigo y hemos estado hablando durante un buen rato. Lo bueno de estar en Kolkata es que aquí no pienso nada, sólo me dejo llevar por lo que me envía LAURA y tengo tanta seguridad en lo que me viene que sigo hacia adelante hasta donde me lleve.

 
Lo increíble de hoy es que he terminado con mis dos amigas en un salón de belleza aquí en Kolkata, surrealista se mire por donde se mire. Me han hecho la manicura, un masaje con aceite caliente en la cabeza y en los hombros, me ha sentado genial porque tengo un doler en la espalda que es superior a mi. ¡Ah! Las uñas pintadas de color azul, por supuesto, ¡¡¡jajajaja!!!

LAURA algo realmente curioso es que todas las personas que están conmigo al final de tantas cosas que ocurren llegan a sentirse muy cerca de ti, aún si haberte conocido aquí en la Tierra. Nada de lo que pasa es por casualidad, así lo siento yo y todos los que están a mi alrededor, todas las personas que estoy conociendo desde que he llegado a Kolkata.

Después de estar en el salón de belleza he conocido algo muy sorprendente y que me ha gustado mucho, hemos estado en un templo de la religión Sij. La religión sij fue fundada en la India por el Guru Nanak (1469 – 1539 d. De. C) y difundida a través de las enseñanzas de diez Gurús (1469 – 1708). El décimo Maestro, el Guru Gobind Singh, puso fin al Gurúado personal y proclamó al Gurú granth Sahib, Escritura Sagrada de los Sijs, como el eterno Guru para siempre. El sijismo como una religión estrictamente monoteísta que requiere la creencia en nada excepto un Único Dios Supremo. El sijismo rechaza todo ayuno, todo rito y todo ritual. Rechaza los reclamos del yoga, la mortificación del cuerpo, la auto – tortura, la penitencia y la renuncia de la vida terrenal. Existe pero un Único Dios para glorificar. El sijismo reconoce la existencia de la misma luz celestial en cada ser humano, rico o pobre, independientemente de la casta alta o baja, el credo, el color, la raza, el sexo, la religión o la nacionalidad. Por lo tanto, las puertas del templo sij, llamado un gurdwara, están abiertas a todos y a todas en este mundo – sin ningún prejuicio o discriminación social. Hemos visto como cantan lo que está escrito en su libro sagrado, lo adoran y para terminar le llevan a dormir envuelto en sábanas y una colcha, algo alucinante. La persona que quiere se arrodilla y le dan una pasta caliente, pringosa y de aspecto grasiento, que el santón coge con la mano. Hemos tenido que entrar sin zapatos, lavarnos los pies y las manos, también cubrirnos la cabeza, todo un ritual, pero ha merecido la pena.

Después hemos visitado otro templo de otra religión, estaba en la calle, tenían muchas imágenes de deidades, todos estaban cantando y tocando la campana, una ceremonia colorista y divertida. Nos han acogido muy bien y nos has puesto la marca roja en la frente. La tika o bindi es un adorno tradicional de las mujeres indias, originalmente era un pequeño punto rojo en la frente, segun la leyenda el rojo es el color de la sangre, fuente de vida y energia. Tambien se cree que el centro de la frente es el lejendario tercer ojo, la fuente metafísica de la concentracion, la intuicion, el conocimiento, la fuerza y la sabiduría de Lord Shiva. Hoy dia se usa como simbolo de que la mujer es casada o comprometida, o simplemente como un adorno. Puede tener muchas formas y colores en dependencia de la imaginacion de quien lo lleva, puede ser del color del sari o del vestido, en forma de lagrima, de diamante o de circulo.

Nos han dado una bebida para tomar, algo poco apetecible de beber, no nos lo hemos tomado y hemos disimulado para no defraudarles, al final hemos rezado en nuestro idioma. Ha sido muy gracioso y a ellos les ha gustado mucho tenernos dentro de su templo y en su ceremonia.

Después de tanto masaje y tanto visitar templos, nada mejor que ir a cenar a un buen sitio para celebrar el cumpleaños de LAURA. Para mis amigas era un restaurante muy bueno, pero para mi que soy tan especial en el tema de las comidas, el local dejaba mucho que desear. Lo que para unos es sobresaliente, para mi no llega ni a la calificación de aprobado.

Hemos ido a “Mocambo Restaurant” en Park Street, relativamente cerca de mi hotel, un restaurante típico de comida hindú. Un lugar muy acogedor, con poca luz, lámparas encima de la mesa para ver la comida. Los camareros tocados con un turbante, muy guapos, pero no todo iba a ser perfecto: yo me fijo en todos los detalles y sus casacas debían ser blancas, pero hace tiempo, ahora estaban rozadas y renegridas por el uso, que horror. Lo mejor de la cena ha sido la compañía, las tres con LAURA, hemos brindado por LAURA y hemos hablado mucho de LAURA, LAURA ha sido el centro, ha entrado fuertemente en el corazón de Teresa y Vera.

Ha sido un día de cumpleaños realmente especial,  todo un regalo del Cielo, un regalo de MI ÁNGEL, un regalo de NUESTRO ÁNGEL.

Gracias LAURA, por celebrar tu cumpleaños conmigo, con tu otra familia en TU JARDÍN, con los ANGELITOS y con todos los que han querido celebrarlo llevándote en el corazón. 

Y…, no re olvides LAURA que aquí en Kolkata todavía queda otra celebración con unos amigos, “ángeles en la Tierra”, lo celebraremos de forma muy especial, siempre contigo. 

TE QUIERO LAURA. SIEMPRE JUNTAS. GRACIAS SIEMPRE GRACIAS.

Diario de Calcuta (jueves, 6 de enero de 2011)

Hoy, 6 de enero, decimosexto día de nuestra estancia en Kolkata, el mejor momento ha sido cuando he vuelto al hotel a las 12:00 de la mañana, Me he relajado tanto que hasta me he dormido un rato, incluso me he olvidado de comer y tomar el Malarone, en fin un desastre. Todo esto por volver a cometer el error de coger un autobús, que son tercermundistas; continuamente frenando y arrancado, con todos los asientos que se mueven porque están flojas las fijaciones, parece que se van a desarmar en mil pedazos. Me he mareado, por no hablar del dolor de espalda que tengo, indescriptible con palabras, además sin saber que puedo hacer para paliarlo, ya que me duele tanto que creo que necesito una terapia de choque…

Hoy, como todos los jueves, es el día libre de los voluntarios y he ido a visitar una leprosería: «Gandhiji Prem Nivas», de las Hermanas Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta, en Titagarh (Parganas), en Bengal Oeste, un centro donde las personas con lepra llevan una vida digna. He visto personas a las que les faltaban dedos o algún miembro, pero nada que ver con lo que a veces se representa en las películas, estos enfermos gracias a las Hermanas Misioneras y a las donaciones de ONGs están bien cuidados y viven con dignidad dentro de la dureza de su enfermedad.

La leprosería es un recinto de aproximadamente 10 kilómetros a lo largo de las vías del ferrocarril donde viven las familias de los enfermos, algo más de 1000 personas. Como tienen una escuela los niños nos han recibido cantando, todos una verdadera monada, todos sanos. En el centro realizan cierto tipo de trabajos: carpintería y tejido de las ropas de las Hermanas, las sábanas y los pañales de tela de los niños. Además también tienen su huerto, está todo muy organizado, todos los que pueden trabajan y viven en compañía de sus familias. Es una pequeña ciudad.
 
Las personas enfermas dan mucha pena, aunque en sus caras se puede ver su gratitud por nuestra visita, les da alegría vernos por allí, es un día especial para todos y nos lo demuestran a su modo: juntando las manos a la altura del pecho e inclinando la cabeza. 

Me he preguntado por lo que habrán pensado ellos de nuestra visita, ellos enfermos y nosotros sanos, solamente de visita y después cada uno nos vamos a nuestro país…, que injusta es la vida.

Cuando termine estas líneas iré en busca de mi cena, como siempre al mismo sitio (“La taberna vasca”) y la misma comida, esto empieza a ser rutinario. Intentaré comer una sopa porque tengo la garganta seca y áspera por la contaminación, como si hubiera estado tragando polvo todo el día, además hoy no he tomado casi agua por encontrarme mareada por los viajes en autobús.
Hoy me ha sucedido una cosa divertida, ya que todos o casi todos los días tengo problemas con la limpieza de mi habitación. Esta mañana he madrugado un poco menos, a las 6:30 salía por la puerta, el señor de recepción que siempre me sonríe, me ha debido ver cara de hambre y amablemente me dice que si quiero desayunar, le he dicho como he podido que el restaurante todavía estaba cerrado, pero me indica que me siente y me saca un sándwich que tenía en una fiambrera de picnic, por supuesto le he dicho que no quería. Pensando en el sándwich tocado por otras manos que no son las mías, imposible comérmelo, pero me ha dado la fiambrera con su comida para que me la llevara, un gesto muy bonito por su parte.

 
Bueno, volviendo a mi cena…, me he tomado una sopa de tomate para limpiarme un poco por dentro y suavizar mi garganta, además estaba picante. La sopa la he acompañado con una tortilla francesa muy finita, casi como un crepe, pero todo vale en momentos de escasez.

He bajado muy rápido hasta Sudder Street, no soy capaz de relajarme y mirar las pequeñas tiendas que hay en el trayecto, de hecho voy por el medio de la calle, evitando la acera. Lo que he visto es gente durmiendo en el suelo con una pequeña manta en medio de la acera y al lado una pequeña entrada a un cuartito donde había varios hombres cosiendo a máquina, aquí hacen muchas actividades en plena calle, pero la mayoría son hombres. Por ejemplo, si necesitas que te planchen la ropa, la dejas y te la planchan con unas planchas de hierro en la calle, algo muy curioso. Hay gente que lleva la ropa para que se la laven, yo esto pensando hacerlo, pero no se seré capaz de llevarla algún día, porque yo la lavo a mano en el lavabo de la habitación del hotel y con el agua de aquí queda fatal, pero es la única forma de tener todo limpio cada día para quitar toda la suciedad que coge la ropa cada día.

Lo que llevo muy mal es la costumbre que tienen los hindúes de escupir en la calle, a todas horas y sin contemplaciones, pasa y escupen sin mirar, cualquier día me cae un escupitajo encima. También la gente tiene una tos crónica, que no es de un catarro, sino de la contaminación que se mete hasta los pulmones. 

LAURA, ayer cuando estuvimos en Daya Dan una de las niñas, que por su enfermedad degenerativa no puedo calcular su edad, cuando le agarré sus manitas me llevé una gran sorpresa al ver que tenía sus uñitas pintadas de azul clarito con brillo. Siempre dentro de tanta oscuridad veo algo muy claro… 

Ahora me voy a ir a dormir porque sino voy a comerme entera la tableta de chocolate que acabo de comprar, una delicia. 
 
TE QUIERO LAURIINA, SIEMPRE CON MENSAJES DE TU EXISTENCIA.
SIEMPRE JUNTAS.

Diario de Calcuta (miércoles, 5 de enero de 2011)

Hoy, 5 de enero, decimoquinto día de nuestra estancia en Kolkata, estoy viviendo una situación surrealista. Esto es de risa, no puedo con ellos, no se que hacer, cada día tengo más ganas de aprender ingles, sobretodo en estos momentos que me tiene el señor de las gafitas hasta el moño, eso que era el más simpático, claro le debe molestar que le diga que me limpie la habitación de forma insistente. Es que no hay quien pueda, me la limpian un día y al día siguiente estamos igual; ayer me dice uno que tengo que encender la luz verde que hay en la puerta de la habitación para que la limpien, pero hoy me he marchado a las 5:30 y he vuelto a las 20:00 horas, la luz verde seguía encendida y la habitación sin limpiar.

No me limpian la habitación y no me ponen la botellita de agua que está incluida en el precio de la habitación, para ser un hotel que está bien y con cierta categoría en la zona suena a tomadura de pelo. Se me quitan las ganas de decirlo una vez más en recepción, porque no me importa comprar cada día una botella de agua, pero como dice el refrán: “El que paga manda”. Sin agua y sin limpiarme la habitación, es demasiado.

Me parece que el recepcionista se ha enfadado un poquito más conmigo, porque ha bajado un inglés muy amable conmigo y me ha echado una mano para comunicarme. Ha cogido su portátil y me ha dicho que escribiera lo que quería decirle al recepcionista y que el ordenador se encargaba de traducirlo de español a inglés. Así lo he hecho, pero no le ha gustado a juzgar por la cara que ha puesto. Lástima que no puedo hablar claro porque sino le diría que estoy cansada de repetir una y otra vez lo mismo, que deberían ser más agradables en el trato y cuidar más la limpieza de las habitaciones.

Deberían estar contentos y mimar más a huéspedes como yo, que apenas ensuciamos y que no comemos en la habitación, porque luego queda el pasillo lleno de bandejas. Como cuando veo una habitación abierta, es para salir corriendo escaleras abajo y no mirar para atrás de cómo están: llenas de comida y hechas un verdadero desastre.

A pesar de todo me siento bien, hay que tomarlo con filosofía y reírse un poco de estos pequeños contratiempos.

 
 
Esta tarde me ha surgido algo, nunca planeo nada, me estoy dejando llevar, LAURA me lleva donde debo ir así es. Como mis amigos están en Varanasi de visita, he querido cambiar de menú y he ido al “Blue Sky”, casualmente me he encontrado con unas voluntarias muy agradables que ya conocía y he comido en su compañía. Hoy mi comida ha consistido en una especie de espaguetis con gambas y pollo, que afortunadamente no estaban muy mal. Terminada la comida me han invitado a unirme a ellas y no he dudado ni un instante, como si LAURA me hubiera dicho: mamá vete con ellas. A priori yo solo pensaba en ir al hotel a descansar y asearme un  poco, pero siempre tengo mi señal…
Hemos ido a Daya Dan, que significa “Regalo de Amor” y es un centro para niños con alto grado de dependencia. NO HAY PALABRAS para describir lo que he visto y he vivido entre sus paredes. Al principio he estado ayudando a cambiarles y a levantarles, después he ayudado a darles la cena. He estado dando la cena a una niña de unos doce años, difícil saber su edad, una niña con grandes problemas nerviosos porque no podía estarse quieta ni un solo instante. Tenia cierto temor por si podía atragantarse con la comida, pero LAURA me ha dicho que no pasaba nada, que tenía que darle su cena y así ha sido ha comido bien y sin problemas.

Los voluntarios que suelen estar allí me han dicho que esa niña era la que más grado de dificultad tenía, pero con la ayuda de LAURA todo ha sido coser y cantar.

Después he seguido dándole la cena a otra niña, con cierta dificultad pero todo muy bien. Con LAURIITA todo va siempre viento en popa.
Hemos estado después de ayudar con la cena acariciando a otra niña, es impresionante la enorme ayuda que necesitan en todos los sentidos, a nivel afectivo, económico y de poner medios que les faciliten su vida cotidiana.

No valoramos la vida que tenemos, porque tenemos mucho más de lo que necesitamos para cubrir nuestras necesidades, nos sobra mucho que podíamos compartir con las personas necesitadas, sobretodo con las enfermas. La gente de la calle realmente no me dan pena, veo que están en su mundo y aparentemente son felices.

Los que realmente me dan pena son los niños enfermos, principalmente los que veo como se quejan porque tienen dolor, pero que no pueden expresarse por su enfermedad, se encuentran totalmente limitados e indefensos.

Esta es una experiencia que resultaría muy instructiva para muchas personas, para abrirnos más al mundo y a las necesidades de los demás, para no ser tan egoístas y para que no nos quejáramos por cosas sin importancia. 

Después de esta positiva experiencia en Daya Dan he vuelto a mis dominios en Sudder Street. He cenado en “La taberna vasca”, el menú como siempre: dos huevos con patatas, para que cambiar.

Dentro del grupo que hemos ido a Daya Dan había un voluntario que está alojado en mi hotel, pero no habíamos coincidido nunca, hoy me he enterado que el próximo viernes se va de Kolkata, tendría que ser así, las cosas fluyen de forma mágica, sin dudarlo siempre es lo mejor para mí, tengo un enchufe directo con el Cielo…, SIEMPRE LAURA.

La mañana ha transcurrido como cada día, a las 5:00 me he levantado, no pensaba llegar a misa DE 6:00 en la Casa de la MADRE TERESA porque quería descansar. La Hermana Maria le había dicho a Josep que quería hablar conmigo y al final he ido a misa. Hemos estado hablando un buen rato y me ha dado un libro para que lo lea, pero no veo de donde voy a sacar tiempo, me parece imposible pero lo intentaré. Después he pasado el resto de la mañana en la Casa, ayudando a hacer unos sobres, porque toda la ayuda es poca y bienvenida. A media mañana me han traído un té con pastitas y dos platanitos, porque las Hermanas saben que los voluntarios comemos mal y se preocupan por nosotros, nos cuidan mucho.
 
Lo que me sigue sorprendiendo es que cuando voy por la calle en la misma acera puedo ver a un señor afeitándose, otro pelando verdura, otro durmiendo sobre la acera, otro friendo alimentos, dos niños completamente desnudos, un perro durmiendo, todo un mosaico de personas y animales uno a continuación de otro, como los fotogramas de una película. Cada persona hace lo que quiere y nadie se preocupa por su vecino de acera. Por la mañana temprano cuando paso están todos lavándose bien, se enjabonan bien el cuerpo, se ponen un pareo para cubrirse mientras se frotan por debajo y luego se aclaran. De igual forma que les ves haciendo pis, de cara a una pared, tu pasas al lado y ellos siguen a su aire sin inmutarse, no se meten con nadie solo te miran y ya está.

Lo más limpio que he visto hasta el día de hoy es el metro de Kolkata, sorprendente lo limpio y cuidado que está frente a la suciedad que hay en sus calles.

Me voy a ir a descansar, no comento mi estado pero es horrible, me duele la espalda de forma indescriptible y estoy terriblemente cansada. Estoy en Kolkata, una ciudad donde tan solo con salir a la calle ya te agotas, pero LAURA está conmigo y me echa una mano siempre. 

TE QUIERO MI PEQUEÑA LAURA.