Diario de Calcuta (martes, 4 de enero de 2011)

Hoy, 4 de enero, decimocuarto día de nuestra estancia en Kolkata, no me toca cenar porque estoy más cansada que con ganas de salir a buscar algo que comer. Creo que me tomare un plátano, una naranja y unas galletas, es esto o salir a “La taberna vasca” para cenar una tortilla francesa, pero para comer he tomado dos huevos con arroz blanco, va a ser que por hoy ya he tomado suficientes huevos.
 
Hoy he paseado mucho por las calles de Kolkata.  Por la mañana he tomado un café  en “La taberna”, aunque que cada día lo llevo peor, al principio la comida era española, eso es una alegría cuando no conoces nada y tienes que comer, pero ahora ya no me gusta nada. Tengo claro que yo no puedo comer en cualquier lado, me fijo demasiado en todos los detalles: presentación, limpieza, servicio, etc.; aquí hay que mirar menos y comer casi con los ojos cerrados, reconozco que soy un poco especial. Porque es preciso alimentarse, pero no a costa de obviar todo lo que veo y huelo.

 
Esta tarde, he estado tomando café en “Blue & Beyond”, que está en la terraza del Hotel Lindsay, no está nada mal viendo todo lo demás, bastante bien. He pedido un café con leche y estaba muy bueno, la verdad que siempre miro la taza y todo, pero no había demasiada luz porque ya era de noche, la sorpresa ha sido cuando Josep mira la taza donde acababa de tomar un té y ve algo con aspecto asqueroso en el fondo, se me ha revuelto el café, todavía estoy con asco. Moraleja: mejor no mirar.

Esta mañana no he madrugado tanto, no podía con mi cuerpo. Tengo que cuidarme porque no como demasiado, lo importante es volver a España por lo menos como he venido, aunque sea un poco mas delgada, pero bien de todo lo demás y mejor por dentro.
Aquí entre los habitantes de Kolkata hay personas muy amables, le he preguntado a un muchacho de una tienda que ya me conoce por unas cosas que quería comprar y me ha acompañado hasta la tienda donde podía encontrarlas, incluso me ha llevado las bolsas, le he querido dar una propina en señal de gratitud y no lo ha aceptado, hay gente con mucha sensibilidad, personas que te llegan al corazón.
 
Esta tarde he estado de tiendas por el New Market, buscando una cosa muy importante: Un colgante del dios Ganesha, igual que el que le regalaron a LAURA cuando estaba malita y que se lo llevó puesto junto con el trajecito que tuvo en este mundo. Estaba segura que iba a encontrarlo y así ha sido. En el hinduismo Ganesha también escrito como Ganesa o Ganesh y a veces llamado Ganapati (conductor de las huestes celestiales), es una de las representaciones de dios más conocida. Es el primogénito del dios Shiva y de la diosa Parvati y esposo de Bharati, Riddhi y Siddhi. También es llamado Vinayaka (señor de todos los seres), Vinayagar y Vinayakudu, en otras lenguas de la India actual. En sanscrito la silaba «Ga» simboliza Buddhi (intelecto) y la silaba «Na» simboliza Vijnana (sabiduría), por ende Ganesha es considerado el maestro de la inteligencia y sabiduría. Típicamente su nombre lleva el prefijo Shri que es un título Hindú de respeto. Shri Ganesha es usualmente representado como alguien de piel color roja, con una gran barriga, cuatro brazos, una cabeza de elefante con un solo colmillo y montando un ratón. Este dios sonriente siempre aparece acompañado por su montura preferida, un ratón. La fuerza del elefante queda así asociada a la habilidad del minúsculo roedor, una alianza inédita destinada a vencer todos los obstáculos de la existencia. En términos más generales ya que Ganesha elimina todos los obstáculos de nuestro camino material y espiritual, es considerado por todos los Hinduistas como el dios de la buena suerte quién otorga prosperidad y fortuna en todos los ámbitos de nuestra vida.

New Market es un sitio grandísimo, lleno de tiendas y de gente. Hay personas que te persiguen continuamente para llevarte a las tiendas que luego les dan una comisión, es una forma de ganarse la vida. Es enorme, con un  montón de callejones, parece un laberinto. Aparentemente todos los comerciantes tienen aspecto de ser felices en sus negocios, aunque no se si venderán mucho con tanta tienda una cerca de la otra.

Algo realmente curioso: las ratas corretean entre las personas y de tienda en tienda. Cuando he visto esto me he asustado, pero nadie se inmutaba por este ir y venir de roedores. Está claro que como Ghanesa monta a un ratón, estos roedores deben formar parte de las deidades de este curioso país.

Hoy se han ido mis amigos de viaje a Varanasi o Benarés, estarán una semana. Varanasi es una ciudad situada a orillas del río Ganges en el estado de Uttar Pradesh. Se trata de una de las siete ciudades sagradas del  hinduismo. En la actualidad, los hinduistas la consideran una de las principales ciudades de peregrinación. La categoría de ciudad santa proviene de la creencia de que una de las cuatro cabezas del dios  Brahmá consiguió descansar al llegar a esta ciudad.

Mi camino está aquí en Kolkata, más adelante si tengo que volver a la India, volveré y visitaré otras ciudades, pero ahora no es el momento. Mi lugar está aquí, ahora tengo que hacer cosas en esta ciudad, simplemente dejarme llevar por lo que cada día me llega. Durante unos días me dedicaré a meditar y a estar tranquila. Mañana hablaré con la Hermana María.
 
LAURA TE QUIERO. SIEMPRE JUNTAS.

 

Diario de Calcuta (lunes, 3 de enero de 2011)

Hoy, 3 de enero, decimotercero día de nuestra estancia en Kolkata, ha sido un día muy agotador. He viajado hora y media en un autobús que no pasaría la ITV ni siquiera aquí en Kolkata, era un auténtico montón de chatarra ambulante. La amortiguación inexistente, todo se movía y me ha dejado la espalda para una sesión con un fisioterapeuta.

Pero a pesar de estas penurias en lo que a medios de transportes se refiere, ha merecido la pena el viaje porque hemos ido a una de las casas que tiene la MADRE TERESA, concretamente al Nirmala Kennedy Centre en Dum Dum, un centro para niños. He ido con mi amigo Pepe, bueno a partir de ahora le llamaré Josep porque en Hong Kong “pepe” es el equivalente a decir “culo”, así que aquí en Kolkata  para evitar equívocos será Josep. Pues como iba diciendo he ido con Josep (que es un gran cómico), con Janet y dos voluntarios más. Han hecho reír mucho a los niños con sus gracias y ocurrencias divertidas, han llevado alegría a sus corazones necesitados de cariño.

LAURA se que has estado presente con los trucos de magia que han hecho a los niños, tu has aprendido algunos trucos y hoy ha habido magia, no por casualidad. LAURA estás en todo, hay una conexión directa con el Cielo, tu lo sabes y ellos también.

 
Desde que estoy en Kolkata, por primera vez he sentido una gran necesidad de hablar ingles, para poder comunicarme con esos niños que tanto cariño necesitan. Suerte LAURA que nos podemos comunicar con el corazón. Una niña ha apoyado su cabeza sobre mis piernas, quería caricias y he estado largo rato acariciándola suavemente. He sentido la necesidad de hablar con ella, de decirle lo que sentía en ese momento, lástima del inglés…
La vuelta a Sudder Street la hemos hecho en taxi, todo un cansancio. Con un enorme atasco, todo era arrancar y volver a parar, un auténtico mareo. Pero como diría la Ley de Murphy: “Todo lo que va mal puede ir peor”, el taxi se ha quedado sin frenos. El taxista muy responsable se ha detenido y ha buscado otro taxi para que pudiéramos seguir nuestro trayecto, dentro de lo negociantes que son luego te inspiran confianza. Han hablado los dos taxistas y entre ellos han llegado a un acuerdo para que los dos cobraran su parte de la carrera, algo muy justo y equitativo. Eso me ha gustado mucho, entre ellos llegan a un acuerdo y no se molestan por nada. El pobre taxista se queda sin frenos, no hay problema, no se enfada, busca una solución y sigue sonriendo, es parte de su vida.

Hoy la comida ha sido en un restaurante de “lujo”, un chino tipo buffet, algo diferente a lo que estoy acostumbrada, más limpio y tranquilo, es bueno cambiar un poco dentro de lo que conozco.

 
La mañana ha empezado muy pronto,  hoy no me he dormido y he llegado a las 6:00 justo a la hora de la misa, tengo las neuronas dormidas del cansancio, madrugo mucho y con todas las cosas que tengo que hacer no me da tiempo ha acostarme pronto.
 
La mañana siempre empieza con un toque divertido, porque cuando salgo del hotel y está mi amigo el guarda de la puerta, es muy amable y simpático, me busca el taxi con alegría y me regatea el precio cada día. Aunque no entiendo nada de lo que habla con los taxistas, he percibido que le decía algo como déjala que lo discuta ella a ti que más te da. Uno me ha  pedido 100 rupias y él me ha dicho que me buscaba otro, al final 40 rupias, pero me hace ilusión que defienda mis intereses para que no me engañen mucho, eso dice mucho de él. Cuando me vaya tendré que darle las rupias que me ahorro cada día, sin duda se las ha ganado con creces.

Hoy la hora Santa he estado como de costumbre muy bien, al lado de mis amigas chilenas, son maravillosas cariñosas y tienen muchos detalles conmigo.
 
LAURA, yo estaba un poco adormilada, pero siempre en algún momento me dices: mamá despierta y mira que estas viendo, una velas azules claritas dentro de un envase de cristal que parecían de aceite, era liquido como el agua del mar, preciosas, eran tres a la derecha y tres a la izquierda amarillas, alumbrando al Santísimo, muy bonitas. LAURA siempre me muestras algo relacionado contigo para decirme mamá espabila y abre bien los ojos que hay muchas cosas que tienes que ver, la luz de esas velas eran brillantes y claritas, algo muy bonito.
 
A la vuelta a Sudder Street, hemos cogido un autorickshaw, con una voluntaria que he conocido hoy, también ha habido una conexión especial, algo en común. Muy amable me ha acompañado al hotel, siempre LAURA pones a alguien para que me acompañe, tan sola como llegue a Kolkata y ahora tengo tantas personas que me quieren ayudar. Adivina…, SIEMPRE LAURA, gracias una vez más.

Cuando estoy escribiendo estas líneas estoy en la recepción del hotel porque en la “room” no tengo wifi. El recepcionista está a punto de volverme loca, le digo que me limpien la habitación y me dice que si, le digo que mañana y creo que me está diciendo que ahora. No le entiendo y menos entiendo el que la limpien cuando quieren, sin horario y sin orden. Ahora me dice que tengo en la habitación tengo el móvil encendido, no se que quiere realmente decirme, la verdad es que he dejado todo abierto, el móvil encima de la cama, la ropa por ahí encima, todo hecho un desorden, no contaba con que me iban a querer limpiar la habitación ahora, estos hindues son así: sin orden y hacen las cosas cuando les viene bien.

Prometo aprender algo de inglés cuando vuelva a Madrid, así no se aprovecharan de mi la próxima vez que venga a Kolkata. Mañana llamaré a alguien de mis amigos para que se lo explique bien claro y que me limpien la habitación todos los días hasta que me vaya. Hasta hoy me la han limpiado un día y luego no se sabe cuando va  a ser el siguiente.
  
LAURA, ha sido un día muy bonito, cansado por tanto viajar en coche, autobús y autorickshaw, pero muy completo.

Ahora tenemos que ir a “mimar” que mañana hay que madrugar.

TE  QUIERO MI PEQUEÑA LAURA, SIEMPRE JUNTAS.

Diario de Calcuta (domingo, 2 de enero de 2011)

Hoy, 2 de enero, duodécimo día de nuestra estancia en Kolkata, ha sido otro día especial. Me han invitado a escuchar misa en Nuestra Señora de Loreto lugar donde velaron a la MADRE TERESA. En 1929  la MADRE TERESA se incorporó como misionera a la orden de las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto en Kolkata (conocida como Orden de las Damas irlandesas), donde enseñó geografía e historia y en 1950 fundaría la congregación religiosa de las Misioneras de la Caridad.

La misa ha sido realmente emotiva, en inglés, pero me ha llegado muy dentro. La parroquia estaba decorada para la Navidad, al estilo indio, pero muy bonita. Un estilo distinto al nuestro pero con mucho encanto.

Cuando he salido de la parroquia, había mucha gente necesitada en la puerta, pero es lo normal en Kolkata. Llega un momento que no echas cuenta de estas personas que piden limosna en cualquier punto de la ciudad, incluso te dicen que no les des nada porque con esa actitud fomentas este tipo de vida. Había concretamente un señor muy anciano, me ha dado muchísima pena, pero el cura me ha dicho que era mejor no darle nada y al final no le he dado nada, a pesar de que me hubiera gustado entregarle alguna rupia.

LAURA, me tienes que contar que significan los proyectos que tiene una persona que he conocido hoy. Tiene un proyecto muy bonito y se que tu pones a estas personas cerca de mi porque todo va unido. Esto me demuestra que cada día no me dejas ni un solo momento sola y que estas poniendo todos los ingredientes para mostrarme el camino que tengo que seguir. Aunque es difícil seguir esta vida sin tenerte físicamente a mi lado, se que me estás allanando el camino para que sepa hacia donde tengo que ir, para que no coja el camino equivocado y pueda llegar a mi meta libre, donde al fin podré encontrarme contigo.

LAURIITA, estas viendo que paso un poco de hambre, que no encuentro demasiada comida que me guste o que me resulte comestible, por eso hoy me has enviado a una casa muy especial, en compañía de unas personas maravillosas, para tomar algo de proteína, que falta me hace. Ha sido una comida muy sabrosa y nutritiva, además me han dado una cariñosa acogida, me he sentido realmente bien. No solo es necesario alimentar el cuerpo, sino también el espíritu.

 LAURIITA, cuando decidimos venir a Kolkata, era un viaje para las dos solas, no queríamos ayuda, buscábamos la aventura, lo desconocido…, menos mal que tu sabías que en Kolkata es muy difícil desenvolverse sola, por eso tu vas poniendo cerca de mi muchas personas para que todo me resulte más fácil. En poco más de diez días en Kolkata he hecho más amigos que en muchos años en España, es porque ahora tengo enchufe, tu me buscas amigos pero de los buenos, que son lo que realmente valen.

Después de disfrutar de una compañía maravillosa, he llegado a la Casa de la MADRE TERESA, para relajarme, meditar y estar tranquila en torno a su tumba. He estado también en la Hora Santa, un acto religioso que cada día me resulta más bonito.

La jornada la he terminado cenando en “La taberna vasca” con mis amigas chilenas, el menú un poco escaso: un huevo con patatas y nada más. 

Ahora me voy a ir a dormir, tengo que descansar, mañana seguro que será un día bonito, algo nuevo nos espera. 
 
TE QUIERO LAURA, siempre juntas. Quiero ver en todo momento los mensajes que me llegan, quiero entenderlos.

 
Vamos a la camita LAURIINA.

Diario de Calcuta (sábado, 1 de enero de 2011)

Hoy, 1 de enero, undécimo día de nuestra estancia en Kolkata y primer día del año 2011, me he tomado la mañana con mucha tranquilidad, retirada de tanta contaminación y descansando en este hotel que cada día me resulta más acogedor, le estoy empezando a tomar cariño y a sentirme como en mi propia casa.

He bajado a desayunar y he tomado dos rebanadas de pan de molde tostado, un plátano y una tacita de leche, nada más, eso es todo lo que hay.

Hoy para comer habíamos pensado cambiar “la taberna vasca” por un restaurante de más lujo, pero al final no ha podido ser por temas de trabajo, en conclusión he comido en el lugar de siempre, pero algo diferente: arroz blanco con dos huevos, un crepe y un café.

Estoy empezando a cansarme de la comida de “La taberna”, siempre sota, caballo y rey, por decirlo de alguna forma. Son siempre las mismas comidas y con un grado de limpieza que deja mucho que desear: el camarero me pone el plato con unas uñas negras y no porque las lleve pintadas. Que puedo pedir, si yo que me cuido y aseo al máximo estoy empezando a tener las uñas con un cierto color oscuro, esto es Kolkata y no hay más que decir al respecto.
 
”La taberna vasca” es el punto de encuentro de todos los voluntarios que se mueven por Sudder Street y sus aledaños. Cada día vas profundizando con diferentes personas, cada una de ellas ha venido hasta este lugar tan lejano con un mensaje especial, cada uno de nosotros llevamos dentro una historia personal, esto es lo que todos tenemos en común.

Yo llevo mi historia dentro, para mi es la peor de todas las que he escuchado hasta el día de hoy. Las personas que preguntan por LAURA cuando reciben mi respuesta se quedan unos momentos sin palabras, enmudecen y les cambia la expresión de su cara, pero luego sólo tienen palabras de admiración para mi decisión de venir hasta Kolkata, ellos entienden que LAURA ha venido conmigo porque viven un nivel espiritual similar al mío.

Hoy he ido hasta la Casa de la MARE TERESA acompañada por unos voluntarios con los que no había tenido la oportunidad de hablar mucho con ellos, pero hemos conectado, siempre compartiendo la experiencia y el motivo del viaje hasta un lugar tan lejano, mi motivo les emociona y les conmueve, SIEMPRE LAURA.

Cada día que pasa en Kolkata LAURA se va haciendo más y más conocida, también este conocimiento y descubrimiento de LAURA estoy segura que , de alguna forma, va ayudando a muchas personas. 

He estado en la hora santa de la Casa de la MARE TERESA, como siempre me ha gustado mucho, es un momento muy emotivo y especial, hoy concretamente se me ha hecho muy corto.
 
Para volver a cenar a Sudder Street hemos cogido un autorickshaw, todos apelotonados en la parte de atrás, aquí no hay reglas, es así.

Mi cena de hoy ha consistido en un plato de arroz, más blanco que la nieve, por miedo a que el tomate para acompañarlo estuviera abierto y expuesto al aire, con lo que eso conlleva, todas las precauciones son pocas. 

Después de la cena hemos ido a relajarnos un ratito a una tienda de la zona. Hemos estado sentados en una colchoneta en el suelo, en cuanto entras te ofrecen un té, va a buscarlo y siempre me lo ofrecen en un vasito muy pequeño y gracioso, pero como yo soy muy estricta en mis precauciones, declino la invitación y les hago saber que a mí no me sienta bien el té.

 

La tarde ha estado bastante bien, excepto que a última hora he visto algo que resultaría impactante para muchas personas, pero no para mi. Quizás yo estoy en otro nivel, después de ver como LAURA ha sufrido, nada hace que se me vuelque el corazón, al menos de momento.

Cuando venía hacia el hotel, como siempre con LAURA y hoy acompañada además por Pepe, justo enfrente de “La taberna vasca”, había un furgón muy viejo de la policía y varias cámaras de la televisión. Estaban en la entrada a un callejón donde hay varios “hotelitos”, que están más cerca de lo que para nosotros sería una chabola, algunos donde la ducha consiste en un cubo de agua, pero esto es Kolkata. Dentro del furgón llevaban un cadáver envuelto en una sábana ennegrecida por la suciedad, dicen que era un turista.

A muchas personas estoy segura que les habrá impactado el ver un desenlace tan fatal cerca de nosotros, pero yo creo que todo está en manos de Dios, que realmente hoy era su día y eso no había quien pudiera evitarlo, y además, por alguna razón esta persona había venido a Kolkata para acercarse a Dios.

 
Cada día es diferente, pero hay algo que siempre es igual…, al final de la jornada estoy completamente agotada físicamente, pero llena de energía interior por tantas experiencias enriquecedoras.

Antes de que me olvide, ayer mis amigas chilenas tuvieron un detalle muy bonito conmigo, me regalaron una medalla de Chile y un rosario, me hizo muchísima ilusión por el cariño que ponen en todo lo que hacen, hay una energía especial dentro de ellas.

 
Como cada día le doy las gracias a LAURA por cuidarme en todo momento y porque se hace sentir en los momentos más difíciles. 

Te quiero LAURIINA, siempre caminamos juntas, tu en un plano y yo en otro, paralelos, pero yo te siento siempre a mi lado.

LAURA sé que estas de acuerdo conmigo en que estar aquí en Kolkata es una experiencia maravillosa y sin parangón.

 
GRACIAS LAURA POR ELEGIR ESTE DESTINO Y GRACIAS A DIOS POR ESTA VIVENCIA.

Diario de Calcuta (viernes, 31 de diciembre de 2010)

Hoy, 31 de diciembre, décimo día de nuestra estancia en Kolkata, estoy en la habitación del hotel, encerrada y  sin cenar, menos mal que tenia algunas galletas y un batido de chocolate, esa es mi cena hoy. La parte positiva es que estoy muy a gusto en esta habitación.

Estoy cansada, pero muy relajada, aquí con mi niña que siempre la siento a mi lado.

Según van pasando los días mas me gusta la habitación e incluso el baño que es para salir corriendo y no mirar para atrás, sobretodo para los españoles que estamos acostumbrados a otras cosas. Pero hoy el mejor día para quedarme aquí y disfrutar, con esta pequeña cena,  con una foto de mi niña sobre la mesilla, con una estrella con el Niño Jesús que me regalaron las monjitas y una vela azul.
 
Quería haber ido a la hora Santa y a continuación a la Misa de las 23:00 horas, en la Casa de la MADRE TERESA, pero después de un día muy largo, me ha entrado un poco miedo, porque cuando he salido del hotel camino de “La taberna vasca” he visto muchísima gente por la calle, mucho más de lo habitual. Todo el mundo muy arreglado, incluso los que viven en la calle, porque aquí celebran el Año Nuevo igual que en España.
 
Cuando he llegado a “La taberna vasca” he visto que la gente estaba ya en plena fiesta, de repente he sentido la necesidad de volver al hotel, aunque a la vuelta siempre llevo compañía y en cualquier otro día resulta estresante caminar por estas calles abarrotadas de gente, en un día como hoy puede ser toda una odisea. El hotel queda un poco retirado de Sudder Street, un problema cuando tengo que venir sola, pero una ventaja cuando llego que me encuentro más tranquila.

Hay tanto ruido de fiesta en la calle, que no escucho los pitidos de los coches, ni tampoco los graznidos de los cuervos.
 
Hoy ha sido también un día muy bonito, lo mas bonito ha sido cuando he bajado a desayunar a las 7:00 de la mañana, cuando he pasado por la recepción del hotel  el recepcionista me ha sonreído y me ha preguntado en inglés si la foto de la camiseta era una foto mía, estoy segura que ya había visto otras fotos de LAURA no solo en las camisetas sino en la habitación que tengo varias fotografías de ella. LAURA está presente en todo momento, para los que tenemos la suerte de sentirla sin ver su foto sabemos que está a nuestro lado, sentimos su presencia. Le he preguntado al recepcionista  si hablaba francés, me ha contestado que un poco pero despacio y gracias a eso le he podido explicar quien es nuestra querida LAURA, esa niña que veían, de la que no sabían nada y tampoco de mi. Seguro que se preguntaban que hacíamos en este hotel donde no hay ni un solo voluntario, a juzgar por su cara eso es lo que yo pensaba. Se lo he explicado todo despacito y me ha mirado con un gesto de comprensión, le he ofrecido una tarjeta de LAURA y la ha cogido con agrado, se que visitará la página web y aunque no entienda español seguro que LAURA le llega al corazón.

Después le ha enseñado la tarjeta a un compañero de recepción y la expresión de su cara también ha cambiado, desde este momento todos en el hotel saben que LAURA está conmigo, que no he venido sola, eso me da fuerza y energía.

 
He quedado a las 8:00 con Pepe y hemos ido al mercado de las flores, un lugar realmente original, lleno de color por todas partes. El lugar es realmente impactante, la pobreza y la suciedad llenan cada rincón del lugar, sin embargo es extraordinaria la ilusión con la que preparan sus mejores centros y tiras muy largas de una flor similar a un clavel que las van pasando con un hilo y quedan unas tiras muy originales.

Hemos hecho muchas fotos porque el sitio es realmente original. El mercado está ubicado en los márgenes del río Hoogli, que es uno de lo pequeños ríos en los que se divide el gran río Ganges cuando forma un delta en su desembocadura.

El río estaba muy concurrido, había personas que se estaban bañando, fregando sus útiles de cocina, lavando ropa, etc. El agua del río está fuertemente contaminada, pero para ellos esto no supone ningún obstáculo para desarrollar su vida normalmente, su expresión es de felicidad, no transmiten ninguna pena, son más felices que nosotros porque a pesar de tener tan pocas cosas materiales, su espíritu está lleno.

El lugar estaba lleno de cuervos, perros y palomas que comían entre los montones de basura.

  
Lo que sorprende de estas gentes es su orden y educación dentro de este aparente caos que es Kolkata. Por ejemplo, en el autobús el lado izquierdo está destinado a las mujeres, el derecho para los hombre y las personas mayores en la parte delantera; una mujer nunca se puede sentar en el lado de los hombres, pero un hombre si se va acompañando a una mujer si se puede sentar en el lado destinado a las mujeres, curioso ¿no?. Siempre te ceden el asiento,  hoy a la vuelta del mercado de flores venia el autobús a tope, en seguida nos han ofrecido un asiento al lado del conductor. El autobús completamente destartalado, lo normal aquí, cuando he bajado tenía un dolor de espalda fortísimo, con sensación de que se me habían descolocado todos los huesos, pero no tengo que olvidarme donde estoy:

Este es un mundo de contrastes y sorpresas, de repente nos hemos encontrado en el mercado de las flores con una televisión de pantalla plana de grandes dimensiones, algo fuera de lugar porque el mercado es un conglomerado de calles llenas de suciedad, algunas más estrechas donde solo se ven hindúes, donde tienen como una especie de pequeños chamizos con cosas para vender y una especie de cuadras donde puedes encontrar desde gente durmiendo en el suelo hasta gente viendo tranquilamente esa televisión de última generación. Para mí esta gente son únicos en todo.

 
Hoy en el mercado de las flores ha habido un momento que se me ha encogido el corazón, estaba haciendo una foto y de repente no veo a Pepe, estaba rodeado de hindúes, no le veía por ningún lado, estaba asustada mirando hacia todos los lados, se me pasaron por la cabeza mil historias en un segundo, éramos los únicos turistas en ese mercado o por lo menos yo no me había encontrado con nadie que no fuera hindú.
Por un instante que le habían cogido y que luego irían a por mi, pensaba salir corriendo hacia las escaleras , pero ellos me vieron asustada, enseguida se quitaron de en medio y me dejaron ver como Pepe estaba haciendo una foto a una virgen. Me sentí aliviada y volví a estar tranquila. Pensé en esas películas que desaparece la gente para robarles o pedir un rescate por ellos, aunque yo se que estoy totalmente protegida con LAURIITA, pero al ver tanta gente diferente y yo con mis gafas de sol, el pañuelo blanco tapándome completamente la boca y la nariz, llamando más la atención, se me pasaron mil y una historias por la cabeza.

Hemos paseado por Calcuta después, mirando tiendas, una tarea agotadora porque para caminar un poco tienes que ir esquivando tanta gente, coches, perros, bicis,  rickshaws y lo que se ponga delante. Todo vale en las calles, sin ningún problema todos  juntos, sin reglas, ¡sálvese quien pueda! Una mañana agotadora.

He comido en “La taberna vasca”, el menú de hoy canelones de espinaca, un huevo con patatas, un crepe y un café. El crepe sin nada por encima, como siempre, a pesar de que el camarero me insiste que si quiero miel, plátano o chocolate, pero de pensar que están abiertos y expuestos al aire, se me quitan las ganas de probarlos.

Después de comer  lo único que me apetecía era volver al hotel a descansar de tanta contaminación y suciedad. Esto es algo que a mí me agota, cada día me pongo ropa  límpia, pero en el momento que pongo un pie en la calle siento que el ambiente contaminado penetra en mi ropa. Tengo que mentalizarme que si estoy en Kolkata tengo que vivirla tal y como es. Hoy me he metido en una tienda de ropa a descansar, más que a ver prendas; tienen en el suelo una especie de colchonetas para que te sientes y veas al ropa, como tienes que descalzarte en la puerta del establecimiento acabas con los calcetines completamente negros, un verdadero asco. Me he relajado un poco en la tienda, pero había tanto polvo por todas partes que he acabado con la nariz negra, como un deshollinador.

Ha sido un día bonito, diferente, ninguno se parece al anterior, pero un poco cansado.

La Noche Vieja, triste, porque he pensado en las dos últimas celebraciones de Noche Vieja que estuvo LAURA con nosotros en La Tierra. Triste cuando pienso en la gran ilusión que tenía a pesar de la dureza de su enfermedad. Veo su carita con ganas de curarse y poder disfrutar a tope de las siguientes.

Pero esta Noche Vieja y el Año Nuevo no tengo la menor duda que está disfrutando en El Cielo con todos los angelitos y controlándonos a todos para que no nos pasemos y seamos felices. 

Querida LAURA, mucha gente me pregunta por ti, ayer un italiano recién llegado me preguntó, le entregué una tarjeta y por su expresión se que la cogió con ilusión.

Te quiero LAURA se que estaremos siempre juntas, ahora separadas físicamente pero unidas con el espíritu. Cada día te siento tanto y tan fuerte. Es sólo una cuestión de tiempo que volvamos a reunirnos y a estar en las mismas condiciones.
 
LAURIITA, estarás riéndote conmigo, con lo tímida que soy, tu siempre pedías las cosas por mi y mírame ahora…, claro que tu estas conmigo, me das la fuerza, la valentía y yo te llevo en mi interior, con este cuerpecito que tengo aquí en Kolkata.
 
TE QUIERO MI PEQUEÑA LAURA.

Diario de Calcuta (jueves, 30 de diciembre de 2010)

Hoy, 30 de diciembre, noveno día de nuestra estancia en Kolkata, me siento un poco menos cansada que ayer. Me he levantado más tarde que otros días, no he madrugado para ir a misa porque los jueves es el día de descanso de los voluntarios en la Casa de la MADRE TERESA, así que me he quedado descansando tranquilamente hasta la hora de bajar a desayunar en el hotel. El resto de los días me levanto tan temprano que no está abierto el comedor del hotel así que siempre tomo lo que nos ofrecen las hermanas en la Casa de la MADRE TERESA. Mi desayuno de hoy ha consistido en un plátano, tres tostadas de pan de molde y una tacita de leche caliente sin café ni cacao. Las tostadas de pan de molde las he tomado sin nada que las acompañe, porque la mermelada y la mantequilla están abiertas al aire y mejor no tentar a la suerte.

He pasado la mañana tranquilamente en mi hotel, que es para mi un palacio, siempre que no mire por la ventana para no ver las calles aledañas al hotel y me tape los oídos para no oír el incesante bullicio de coches, motos, bicicletas, gentes, cuervos, etc. En cualquier caso es un lujo para mi, sobretodo después de los alojamientos que he visto en los últimos días.

Como se acercaba la hora de la comida,  con toda la tranquilidad del mundo me he puesto la chaqueta con la foto de LAURA atrás y la camiseta con la foto de LAURA por delante, por supuesto la chaqueta bien abrochada, con mi pañuelo blanco y mis gafas de sol, totalmente disfrazada. Si aquí un occidental llama la atención vestida de esta guisa  mucho más, pero eso no me importa y no me molesta sentirme observada como si fuera una alienigena. La verdad es que resulta gracioso verme a mi totalmente tapada y envuelta en ropa, mientras que el resto de los voluntarios van lo más ligeros que pueden: camisetas de tirantes, sandalias, etc. Yo prefiero protegerme contra todos los agentes externos para evitar quemaduras por el sol o infecciones por alguna herida abierta (una rozadura del calzado, por ejemplo).

He salido del hotel para ir caminado las pocas calles que me separan de “La taberna vasca” y cuando me he querido dar cuenta una señora se ha agarrado de mi brazo y me ha ido pidiendo unas rupias al lado sin soltarme, pero yo he seguido de frente mi camino, sin parar ni mirar y por supuesto ni hablar.
 
Cuando he llegado a “La taberna vasca” ya estaba Mercedes esperando, en unos minutos ha llegado Pepe, dos personas  muy especiales que el segundo día me acompañaron por esas calles a las que no me atrevía a salir y que no quería volver a pisar.
 
Mi menú para el día de hoy ha sido: una sopa de tomate que era de tetra brick (mejor envasada, picaba pero es lo que hay), unos canelones de espinacas y un  crepe sin nada para acompañarlo, para no variar.

La idea para hoy era ir al mercado de las flores con Mercedes y Pepe, pero ha habido un cambio de planes. Tenía una tarjeta india para llamar desde un móvil, después de lo complicado que ha sido hacer la tarjeta, hoy me han cortado la línea porque tenía que haber firmado en un formulario encima de mi foto y como el bolígrafo no escribía bien no ha quedado bien marcada la firma. Por ese motivo me han cortado la línea, así que vuelta a hacer los trámites. Un país aparentemente caótico después es tremendamente burocrático y estricto, pero son sus reglas del juego y hay que acatarlas.

Hemos pasado una tarde genial los tres, hemos cogido un taxi para visitar los templos Jainistas, son tres a cual mas bonito, pero en su interior no te dejan hacer ninguna foto, se enfadan mucho si te ven haciendo una. El Jainismo comienza con una seria preocupación por el alma humana en su relación con las leyes que gobiernan la existencia en el universo, con los otros seres vivientes y con su propio estado futuro en la eternidad. Primeramente, y antes que nada, es una religión del corazón: la regla de oro es Ahimsa o la no violencia en todos los aspectos de la persona, mental, verbal y físico. Los jainistas tienen una profunda compasión por todas las formas de vida. El Jainismo ofrece una tranquila, extraordinariamente seria forma de vida, una insistencia cultural sobre la compasión, una sociedad ética que ha cambiado el mundo dramáticamente y continuará efectuando cambios. El Jainismo es un modo de vida ecológicamente responsable que es no violento en pensamiento, acción y hechos. 

A la salida de los templos estaba el taxista esperando para volver a nuestra querida Sudder Street. Tan solo nos ha pedido 500 rupias por el viaje, todo un lujo para nosotros, chofer por una pequeña cantidad al cambio en euros.
 
Me he sentido estupendamente en todo momento y hemos ido a comprar unas vitaminas de hierbas, que me tomaré para coger mas fuerzas, dicen que son naturales y muy buenas, empezaré mañana.
 
Hemos seguido mirando tiendas de todo tipo y paseando por un mercado típico de Kolkata.
 
Para cenar hemos ido al Blue Sky, dicen que es un restaurante bastante seguro en lo que a comida se refiere, se puede comer con confianza. He tomado arroz con un poco de pollo, pero ni he probado el pollo porque tenia un aspecto de lo menos apetecible, el arroz mejor, con un postre: una especie de buñuelos rellenos de plátano, muy bueno.
 
Hemos hablado mucho, por supuesto siempre de LAURA, hay una magia en ciertas personas que de alguna manera estamos aquí concentrados, para compartir muchas vivencias y experiencias. La existencia de LAURA, se palpa en cada palabra, en cada gesto, en cada acción, es evidente que me acompaña y se hace presente en todo momento.
Es increíble tantas y tantas cosas que están pasando en tan poco tiempo. Cuando LAURA estaba malita, tenia ilusión con los juegos de magia, de hecho un amigo nuestro le enseñaba trucos y juegos de manos, que le encantaba luego hacerlos delante de los demás. Pues, algo impresionante, la magia ha llegado a Kolkata, en alguien muy cercano a mí.

Hoy al finalizar la jornada, me siento menos cansada que ayer. Ha sido un día precioso en todos los sentidos y aunque por la tarde no he parado ni un momento no he visto el sinfín de cosas impactantes y desagradables que tuve ocasión de ver ayer.

Kolkata es una ciudad increíble entre otras cosas porque dentro de este aparente desorden existe un orden establecido. 

Gracias LAURA por tantas cosas como me das cada día, por tanto como estoy sintiendo aquí tan lejos del mundo que he conocido hasta hoy, pero tan cerca de ti. Gracias, una vez más, por decirme que viniéramos juntas a Kolkata, tu y yo nos entendemos. 

 
TE QUIERO LAURA. SIEMPRE JUNTAS MI ÁNGEL, EL ÁNGEL DE TODOS LOS QUE QUIEREN QUE SEAS… SU ÁNGEL.

Diario de Calcuta (miércoles, 29 de diciembre de 2010)

Hoy, 29 de diciembre, octavo día de nuestra estancia en Kolkata ha sido un día agotador, por la tarde me temblaban hasta las piernas del agotamiento, de tanta miseria, suciedad, de sentirme yo también  dentro de todos  estos olores y contaminación que es un handicap para mi; siempre llevo la boca tapada con un pañuelo, me miran más por la calle pero me es algo que no me molesta porque lo veo necesario para mi bienestar y mi salud.

Hay otros occidentales que caminan con toda la tranquilidad del mundo por las calles,  incluso con manga corta y sandalias, como si estuvieran en su país. A mi no me apetece descubrir nada, cuanto mas tapada mejor me siento, creo que así me protejo más de todos los agentes externos. Si que es verdad, que soy un poco  especial en cuanto a medidas higiénicas se refiere, pero he tenido una escuela de dos años con MI ÁNGEL LAURIITA, porque hemos tenido que cuidar al máximo la higiene para evitar contagios e infecciones, por eso ahora soy mas consciente de que es mejor prevenir que curar.

 
Hoy me he levantado como siempre: muy temprano y agotada, además no he llegado a misa de las 6:00 en Casa de la MADRE TERESA.

Como cada mañana el empleado de la puerta del hotel me ha buscado un taxi, con el correspondiente ceremonial del regateo con el taxista para conseguirme un buen precio, esa es la vida de las personas que viven en esta urbe cuando de cobrar a un occidental se trata. Yo no se nada de inglés, pero si supiera sería muy duro para mi el regatear con ellos aunque se quieran aprovechar, porque al fin y al cabo para nosotros unas rupias más o menos no es dinero, no vale la pena.

Cuando he llegado a la Casa de la MADRE TERESA, solo he desayunado un té, no me apetecía ni plátano ni una rebanada de pan de molde, por lo que he empezado el día sin energía. He estado media mañana en la tumba de la MADRE TERESA y en la Capilla, he pasado la mañana por allí meditando, rezando y hablando con otros voluntarios.

Para regresar a Sudder Street hoy no he cogido un taxi, me he ido a andando con una voluntaria que conocí el segundo día de estar en Kolkata, ha sido un paseo muy agradable y en buena compañía. Una vez más he podido disfrutar del sol y de una charla agradable mientras caminaba en la “jungla” de las calles.
Hemos ido a comer a “La taberna vasca”, el menú de hoy: espinacas, un huevo con patatas y un trocito de crepe. El crepe lo he tomado sin nada, ni chocolate ni miel, porque no creo que lo tengan cerrado, yo no quiero arriesgarme, ya que hay cosas que no me queda mas remedio, como son las patatas u otros alimentos que seguramente los tocaran con las mano y viendo las medidas higiénicas, cuantas más precauciones mejor.

 
Después de comer, por la tarde, he pasado por el registro de voluntarios en la Casa de la MADRE TERESA, para que me dieran una tarjeta identificativa con todos los datos y para elegir donde quiero ir a prestar mis servicios como voluntaria.
En principio, voy a coger fuerzas físicas, creo que comprare algún tipo de vitaminas y así con otras que me tomo tener más refuerzos, ya que para mi no hay mucho que comer y el médico en España me lo puso tan estricto que me viene muy bien para comer lo que creo que es seguro, poca cosa. Hay que hacer todo lo que sea posible para alimentarse bien y no enfermar.
 
Día a día iré viendo donde voy a prestar mis servicios como voluntaria, en la tarjeta que me han hecho tengo para ir a un centro que esta cerca del centro de la MADRE TERESA dedicado al cuidado de niños necesitados.

Como digo, día a día iré viendo como se va desarrollando todo, no me conviene cansarme demasiado, prefiero caminar despacio pero seguro, aunque aquí no haya mucha seguridad en nada ya que tenemos todas las papeletas para coger de todo.
 
He vuelto caminando a Sudder Street otra vez, con voluntarias chilenas que acababan de llegar a Kolkata, encantadoras, me acompañaron a comprar algo de comida: plátanos, naranjas, leche con sabor a fresa, gallegas y chocolate, un poco de energía, porque no tenia fuerzas para salir a comer algo caliente a “La taberna” u a otro lugar.
Después de comprar alimentos he preferido venirme a mi hotel, que es mi refugio, está muy acogedor, cuanto más veo la calle y los demás hoteles de la zona, más me gusta el mío. Recuerdo el primer día cuando entré en el baño, no me lo podía creer, pensé: es horrible, pero después de todo lo que he visto…, me encanta.

Hoy después de tanto agotamiento, he disfrutado mucho del momento de la ducha, del espacio de la habitación, de las sabanas blancas, del pequeño armario y  del paisaje que veo y oigo por la ventana:  miseria,  ruido de los coches pitando y los cuervos toda la noche cantando su monótona y estridente melodía…, esto es Kolkata.
 
No valoramos nada en la vida hasta que vemos que nos falta y no valoramos lo mucho que tenemos hasta que no vemos que otros están mucho peor nosotros. Aquí la miseria llega a niveles impensables.
 
Menos mal que LAURA SIEMPRE ESTÁ CONMIGO,  
 
TE QUIERO LAURA, SIEMPRE JUNTAS, TU EN TU CAMINO Y YO EN EL MIO, PARALELAS PERO JUNTAS.

Diario de Calcuta (martes, 28 de diciembre de 2010)

Hoy, 28 de diciembre, séptimo día de nuestra estancia en Kolkata, me siento plena, esa es la palabra correcta, así es como me siento en este lugar tan…, no se como definirlo: mágico, impactante, caótico, colorista, espiritual…, es difícil encontrar una única palabra, muchas vienen a mi mente, todas juntas forman una amalgama de sensaciones que llegan a mi a través de mis sentidos.

Como cada mañana, he madrugado para dirigirme a la Casa de MADRE TERESA, esta mañana ha sido gracioso, me siento incluso protegida por el personal del hotel, os cuento: el empleado que está en la puerta regatea con los taxistas, les dice que 30 rupias, el taxista le contesta que 50 rupias, mientras yo que 10 céntimos mas o menos no me importan esperando a que lleguen a un acuerdo; al final 40 rupias (ni para ti ni para mi),  le digo: “yes, thank you” y en taxi hacia la Casa de MADRE.

Después de pasar unas horas en la Casa de MADRE TERESA y de regreso a Sudder Street, ha ocurrido algo especial:  me he sentido libre por estas calles de Kolkata, no he sentido miedo a nada, iba disfrutando del sol de mediodía, no me importaba la suciedad de las calles, la gente que habita en ellas con su miseria y todo lo que rodea a la pobreza y al hacinamiento. Quien me iba a decir unos días atrás que iba a ser capaz de sentirme libre y disfrutar de un paseo con el sol bañando mi tez con sus cálidos rayos.

Por primera vez no he cogido un taxi convencional, he cogido una autorickshaw: es un vehículo derivado de una motocicleta, lo que en el mundo occidental sería un motocarro para pasajeros, con una capota cubriéndolo todo y abierto por los lados para facilitar el acceso. Le he dicho al conductor que quería ir a Sudder Street, me ha dicho “OK”, señalándome que subiera atrás, me he estrujado junto con otras dos personas con las que he compartido trayecto, el viaje perfecto. Los autorickshaw tocan bocina sin parar pero en pleno congestionamiento son los más ágiles junto a las motos. Avanzar en los atascos es una cuestión de bocina, reflejos y de menor tamaño. Eso si, las medidas de seguridad las mismas que en la Edad Media, pero esto es Kolkata.

Me he sentido feliz de que al fin y por primera vez he llegado a Sudder Street disfrutando del paseo, junto con otras dos personas completamente desconocidas y sin que los taxistas me vean como una turista a la que engañar y a la que cada uno cobra las rupias que quiere por el mismo recorrido de cada día.
 
Tras este “especial viaje”, he ido directamente a “La taberna vasca” a tomarme un buen café. Este establecimiento es un oasis español en mitad de la zona de Sudder Street, metido en un rincón, en un sitio horroroso, pero saliendo de la Sudder Street es todo un paraíso, la verdad es que en el interior de “La taberna” te sientes a gusto.

LAURA , yo me dejo llevar por todas las señales que me llegan de ti, se que siempre estas con nosotros, con cada uno de nosotros y cuando te necesitamos, por eso cuando nos tienes que enviar algún mensaje siempre nos llega a través de las personas que pones en nuestro camino.

Después de tomar este buen café y tras pasar por el hotel para asearme, descansar y escribir algunas notas para mi relato de cada día, he pasado una cuantas horas en otra Kolkata. He estado con unas personas que viven en otra parte de la ciudad, en una zona más al estilo occidental y he estado comiendo con una familia maravillosa. He comido en un italiano, una lasaña, sin bebida porque me lo han puesto con hielo y aunque me han dicho que era un sitio seguro, yo muy prudente ni probarlo, prefiero quedarme un poquito más delgada que ponerme mala. Los hielos están hechos de agua y si no sabes que agua han empleado puede ser peligroso, te puede provocar problemas intestinales. Por lo demás, todo perfecto, una gente maravillosa y muy interesante. La semilla de LAURA ha quedado sembrada en sus corazones, seguro que dará su fruto.

Ha sido un día diferente, más parecido a mi vida en España, dentro de que la ciudad y las personas no tienen nada que ver, pero más parecido en los hábitos y estilo de vida al que estamos acostumbrados en el mundo occidental.

Después de pasar la tarde con una familia maravillosa, cuando me han dejado en el hotel, he cambiado mi atuendo y lo he adecuado más al uso de Sudder Street. Comotengo que cuidarme, me he puesto las zapatillas deportivas, que eran blancas y ahora tienen un color grisáceo de tanta suciedad como hay en las calles y en el ambiente, me he recogido el pelo para pasar más desapercibida, con mi pañuelo blanco me he tapado la boca y la nariz, aunque sé que así llamo más la atención, tengo que cubrirme para poder respirar sin agobiarme.

Hay muchísimos voluntarios enfermos, dicen que hay algo por Sudder Street, pero realmente es todo producto de la contaminación y las enfermedades que flotan en el ambiente. Lo que más me llama la atención es que hay voluntarios que comen la comida de los puestos callejeros, algo inimaginable para mi,  aunque no todo el mundo es tan escrupuloso o cuidadoso como yo, todo me lo que veo y huelo me produce una sensación de asco. Llevo aquí una semana y las pocas cosas que encuentro comestibles o apetecibles me empiezan a producir esta sensación de rechazo.

Como tengo que alimentarme lo mejor posible y era la hora de la cena, he salido del hotel y me he encaminado  con rapidez en dirección a “La taberna vasca”, todo un acto heroico para mi. He avanzado mucho en valentía al salir sola por estas calles, pero siempre con ojo, con  mucha precaución. Como ya he comentado en alguna ocasión aquí se camina entre los coches, motos, bicicletas, carros y animales de todo tipo, sin problema para ellos, pero no para mi. Venía una moto detrás, con dos chicos jóvenes, se han parado a mi altura y me han empezado a decir algo, puedo suponerme que, pero esa es una de las ventajas de no entender su idioma o el inglés. He seguido andando como si la cosa no fuera conmigo, sin prestarles atención, para que se cansaran y siguieran su camino, después de un ratito yendo a mi altura, se han cansado de que no les hiciera caso y han desaparecido engullidos por el tráfico incesante. He sentido un poco de nerviosismo por esta situación, pero segura porque SIEMPRE está conmigo nuestra LAURA.

Tanta odisea callejera para comer una tortilla francesa, sin pan ni nada, totalmente seca, quería pan pero…, cuando he visto al camarero manipulando el pan con las manos, he sentido que no tenía que pedir pan. Para completar la cena he tomado un café con leche y corriendo para el hotel.
  

Hoy ha sido un día agotador y me he ido a dormir con sensación de hambre, además no tenía nada que comer en la habitación. Descansar y recobrar fuerzas es fundamental porque cada mañana a las 5:00 suena el despertador y muchos días estoy hasta la hora de la comida aguantando con un té, un plátano enano y algo de bollo. Todo un lujo teniendo en cuenta la miseria que me rodea fuera de las cuatro paredes de mi habitación, en cuanto atraviesas hacia afuera las puertas de este hotel.
 
Te quiero mi pequeña LAURA, siempre juntas, hasta la eternidad, tu lo sabes y yo también.

Diario de Calcuta (lunes, 27 de diciembre de 2010)

Hoy, 27 de diciembre, sexto día de nuestra estancia en Kolkata, como en los últimos días he empezado la mañana madrugando, a las 5:00 ya estaba levantada y lista para iniciar mi jornada en la Casa de MADRE TERESA. Me alegra mucho cuando salgo a la puerta del hotel y un empleado muy diligente y amable me para el taxi que me va a llevar a mi destino. Siempre me abre la puerta con su mejor sonrisa, le dice al taxista a donde quiero ir y negocia el precio para dejarlo cerrado y evitarme a mi el regateo. Hoy me ha dicho algo y no he sido capaz de entenderle, le he contestado sonriendo: “I don’t speak english”, con mi mejor acento y con mucha voluntad por hacerme entender.

He pasado la mañana en la Casa de MADRE TERESA meditando, reflexionando, orando y hablando con otros voluntarios, siempre es enriquecedor escuchar las vivencias y experiencias de personas de tan dispar procedencia.

Cuando ha llegado la hora de comer he tomado otro taxi y he vuelto a la zona de Sudder Street, como en días anteriores he comido en “La taberna vasca”, hoy el menú estaba compuesto por espinacas a la crema, pisto manchego con huevos y café, un buen menú sin duda. No hay mucho donde elegir, siempre como comida que esté cocinada, hay alimentos crudos pero es un riesgo consumir cualquier cosa que no haya pasado por la cocina, excepto las frutas con cáscara que son bastante seguras.

Después de comer he vuelto al hotel a asearme y a descansar un rato. Cuando llego al hotel, me da la sensación que estoy en mi Palacio, protegida, con una persona siempre controlando la puerta de entrada. Me siento la millonaria del voluntariado en Kolkata, la verdad, intento no decir en que hotel estoy, no es que sea un buen hotel, pero comparado con los que conozco de muchos voluntarios este es de superlujo.

Después de un rato de descanso he cogido otro taxi, esta vez no estaba mi amigo en la puerta y la persona que estaba no se enteraba de cómo y a donde quería ir, todo un esfuerzo por mi parte para hacerme entender. Finalmente ha comprendido que quería un taxi, paran dos taxistas, uno le dice que 80 rupias, le digo que me parece bien y el empleado me dice que espere que le va a preguntar al otro taxista, éste le dice que 70 rupias, le digo “yes” a este último y “sorry” al primero, cosas del regateo. Me lleva a la Casa de MADRE TERESA, le doy 100 rupias para que se cobre y me devuelve 20 rupias solamente, le digo que faltan 10 rupias y se hace el que no entiende nada de nada, le enseño el papel donde estaba apuntado el precio pactado, se pone a buscar las 10 rupias…, pero le he sonreído, le dicho: “no problem, thank you” para ti, me ha sonreído también y me he sentido feliz. Ellos intentan engañar a todos los occidentales, no me gusta, pero lo comprendo, es su forma de ganar una pocas rupias más para alimentar a su familia, esto no me causa malestar, todo lo contrario. Me pregunto,  ¿si nosotros estuviéramos en su lugar no haríamos lo mismo?

La tarde ha sido un poco aventurera. He salido de la Casa de MADRE TERESA a las 19:00 horas, completamente de noche, esto creo que no volveré a hacerlo. Andando no puedo, son calles muy complicadas y me parecen todas iguales, completamente atestadas de gente a todas horas, además está el caos del trafico donde cada uno va a su aire, en dirección contraria y no pasa nada, la gente por medio, no te pillan porque tienen unos reflejos de felino y un control milimétrico, es el orden dentro del absoluto caos. Para mi son buenísimos conduciendo, nosotros seriamos incapaces de conducir al milímetro como hacen ellos.

Un señor inglés, muy amable, pero que no hablaba nada de español se ha ofrecido a acompañarme hasta Sudder Street, el primer problema: yo no hablo inglés y él no hablaba español, así que tarea difícil el entendernos. En fin, hemos cogido un autobús para dirigirnos hacia “La taberna vasca”, yo feliz por esta nueva experiencia, pero había un atasco monumental y hemos tenido que bajar del autobús para continuar nuestro camino andando. Hemos ido por unas calles que no me eran familiares, no las había recorrido antes, hemos atravesado un mercado donde había mercancías de todo tipo, yo le he seguido sin saber realmente a donde nos dirigíamos, pero con la seguridad de que LAURA siempre esta conmigo. Tras un largo paseo hemos llegado a nuestro destino, lo más sorprendente es que este señor tan amable le ha preguntado al dueño de “La taberna vasca” si allí estaba segura, cuando ha recibido una respuesta afirmativa se ha despedido y encaminado hacia su casa que estaba bastante lejos de allí. Lo más curioso de todo este episodio es que le he preguntado, como he podido, por el tiempo que llevaba en Kolkata y me apunta con un bolígrafo un año: 1994, impresionante…, el año en que naciste tu LAURIINA. Al ver mi cara de sorpresa, se sonríe tal vez porque pensaba que me estaba asustando, pero yo sólo pensaba…, que cuando él llegó a Kolkata mi niña venía a este mundo, maravillosa coincidencia.

Sin duda una señal más de tu presencia LAURIITA, contigo me siento totalmente protegida.

La cena ha sido casi una repetición de la comida: espinacas a la crema y café. Ya sé que no es muy variado el menú, pero lo importante es alimentarse para tener energía y seguir trabajando.

Hoy mientras estoy escribiendo estas líneas me siento un poco agobiada, estoy en la recepción del hotel por la conexión wifi a internet y no paran de salirme reportajes de fotos, parezco un mono de feria, deben verme como un extraterrestre. Hay un grupo de chicos y chicas indias, foto por aquí, foto por allí, sonríe, que si quieres se amigo mío en el facebook, que forma de atosigarme, están montando un auténtico escándalo, en fin.., cada día me pasan cosas más sorprendentes. 
 

LAURA, que agobio esto de parecer un personaje famoso, menos mal que ha sido a última hora. Estoy prácticamente agotada y con ganas de irme a dormir.

LAURA, hoy el día ha estado muy bien, mañana nos esperan nuevas vivencias y peripecias en esta ciudad de mil colores y olores.

TE QUIERO LAURA, SIEMPRE JUNTAS. ME LO DEMUESTRAS MUCHAS VECES AL DIA.  SIEMPRE.

Diario de Calcuta (domingo, 26 de diciembre de 2010)

Hoy, 26 de diciembre, quinto día de nuestra estancia en Kolkata, he empezado la mañana como cada día, iniciando la jornada con el alba, porque como dice el refrán: “Al que madruga Dios le ayuda”. Aquí no cunde el día y la noche es muy corta cuando madrugas tanto. Me he levantado un poco tarde, estaba cansada y me he dormido, en lugar de a las 5:00 me he despertado a las 5:30, por supuesto he llegado tarde a la Casa de la MADRE TERESA, pero como iba con enchufe me han abierto la puerta y hemos llegado a una parte de la misa, SIEMPRE LAURA, no puede ser de otra forma.
 
Después de la misa, el té de cada día para entonar un poco el cuerpo, muy dulce, pero acabaré acostumbrándome a su sabor y seguro que acaba gustándome. Cuando la necesidad obliga todo sabe a gloría, incluso este té.

Después del té he entrado en la estancia donde está la tumba de la MADRE TERESA, un lugar especial, lleno de energía, que invita al recogimiento, a la oración y a la meditación. Es un lugar donde me relajo mucho y puedo mirar en mi interior, reflexionar y orar tranquilamente. Se ha acercado a saludarme la Hermana Ana María, me ha dado un abrazo lleno de cariño, comprensión y energía, ha sido una inyección de cariño tal que me ha llenado de felicidad y paz.

La tumba de la MADRE TERESA  estaba completamente engalanada con flores, velas y un árbol de Navidad dentro de un vaso, mi sorpresa ha sido mayúscula cuando he visto la decoración del vaso: un Winnie de Pooh, el muñequito preferido de LAURA. Es sorprendente, estoy plenamente convencida que LAURA me envía continuamente señales para que sepa que estamos siempre juntas. Gracias LAURIITA una vez mas.

Tras un largo rato de paz y sosiego apareció Pepe, un ángel de los que habitan en la Tierra,  quien me salvó el segundo día en Kolkata y gracias a él fui superando el impacto que me causó la llegada a estas tierras lejanas. Nos fuimos a comer a “La taberna vasca” en la zona de Sudder Street, me tomé un pisto manchego con huevos una vez mas, estoy abonada a este plato, por lo menos tomé verdura y huevo (vitaminas y proteínas) y un buen café para rematar la comida.
 

En “La taberna vasca” he estado con más españoles y todos han sabido de la existencia de LAURA. Incluso una voluntaria me ha pedido una camiseta de LAURIITA, he pensado regalarle una pero desgraciadamente su talla de ropa no coincidía con la mía, seguro que en algún momento será.

He hablado mucho tiempo con un voluntario que lleva 3 años en Kolkata, me he dado cuenta que estamos en la misma línea, le comprendía perfectamente y se que él también a mí.

Para digerir una comida tan copiosa, nos hemos ido a visitar el Jardín Botánico de Kolkata, pero como queda un poco retirado de Sudder Street hemos cogido un taxi. Ha sido impresionante, estaba lleno de gente, todos indios, todo el mundo nos miraban con sorpresa y con agrado, como si acabáramos de llegar de otro planeta. Todos nos pedían fotos, algo increíble, nunca habíamos posado tanto, ¿estarás contenta, verdad LAURA?. Ha sido impresionante como nos miraban, como nos sonreían, ha sido una pasarela mejor que la Cibeles, toda la atención ha sido para nosotros. Hemos llegado a creernos por unos instantes estrellas de Bollywood.

Hemos estado encantados durante todo el recorrido por el Jardín, correspondiendo con una sonrisa a sus sonrisas, encantados de ver el colorido de sus saris, a cual más bonito, parecía que todas las mujeres estaban de fiesta. Claro, estaban puestas de punta en blanco para el desfile del ÁNGEL más bonito del Cielo y la Tierra.

Después de tanto desfile y tanta sesión de fotos, hemos terminado con el corazón lleno de ilusión, entusiasmo y energía.
 
En nuestro caminar, de repente, nos hemos encontrado con un mono muy tranquilo, sentado y mirándonos con cara de pocos amigos, no nos hemos atrevido a acercarnos, por si las moscas. Hemos comprendido el porqué de su cara de enfado: le hemos quitado el trabajo, porque hoy los protagonistas del día éramos nosotros y no él. He querido hacerle una foto pero me he quedado sin pilas en la cámara, lástima porque era un animal realmente gracioso.

Ha sido la “pasarela” mas bonita del mundo, ¿verdad LAURIITA?

En la puerta del Jardín Botánico estaba nuestra carroza aguardando nuestro regreso…, nuestro amigo taxista estaba esperándonos con diligencia, todo un lujo en unas calles donde la miseria cubre cada metro cuadrado. Nos hemos dirigido a una librería muy bonita, con mucho encanto y hemos tomado un té calentito, lo más curioso es que está a solo una calle de Sudder Street donde la miseria alcanza su máxima expresión .

LAURA tenemos que darte las gracias una vez más, por dejar caer al suelo la chapita con tu foto que llevo prendida en mi mochila. Con su ruido al golpear el suelo, nos ha hecho percatarnos que a Pepe se le olvidaban las gafas en la librería, yo he sonreído con agrado, porque se que siempre estas con nosotros.

 ¡Ah!, algo realmente curioso que he visto hoy: cuando tienes que arreglarte la ropa porque se te ha roto o descosido, te lo cosen en la calle, en un taller improvisado y a la vista de todo el mundo. Si eres hombre te quitas la prenda y allí mismo te quedas sin camisa y no pasa nada, nadie se sorprende ni escandaliza. Curiosidades de Kolkata.

 
LAURA,  un día también especial, todos los días son diferentes, son para vivirlos plenamente y saborearlos desde el principio hasta el fín.

Hoy no he cenado, no siempre se puede tener un día completo con tres comidas…
 
TE QUIERO MI PEQUEÑA LAURA, SIEMPRE JUNTAS.