Diario de Calcuta (viernes, 7 de enero de 2011)

     

¡¡¡FELICIDADES LAURA!!!

Hoy, 7 de enero, decimoséptimo día de nuestra estancia en Kolkata, es un día muy triste, porque me gustaría que fuéramos de compras como cada año que estuviste a mi lado en la tierra. Siempre empezaban las rebajas el día 7 de enero y tu mejor regalo, mi querida LAURA, era ir de compras a esas tiendas que tanto te gustaban. Estoy segura que en el Cielo también has ido de tiendas y con la suerte que tienes una corte de angelitos guapos te han llevado las bolsas de un lado a otro.

Hoy he desayunado como algunos días en el hotel, he querido tomarme el día libre y dejarme llevar porque se que tu, LAURA, me guías y me vas a regalar algo especial en el día de tu cumpleaños.

Mi regalo para ti mi pequeña LAURA es levantar el ánimo y salir a comer, después todo llegará sobre la marcha.

He comido en la mejor compañía, con LAURA a mi lado, en un sitio que rayaba con el inframundo, las cocinas se veían desde la calle, algo increíble, más suciedad imposible. He pedido un plato que no sabía ni lo que era porque “don´t speak english” y los camareros nada de español, un dilema, así que le he dicho: “ponme lo que quieras”. A punto de terminar la comida ha llegado la sorpresa que LAURA me tenía preparada, han llegado dos voluntarias: Teresa, que ya la conocía y Vera, su amiga; las dos tienen algo en común conmigo, tenemos buena conexión. Se han sentado conmigo y hemos estado hablando durante un buen rato. Lo bueno de estar en Kolkata es que aquí no pienso nada, sólo me dejo llevar por lo que me envía LAURA y tengo tanta seguridad en lo que me viene que sigo hacia adelante hasta donde me lleve.

 
Lo increíble de hoy es que he terminado con mis dos amigas en un salón de belleza aquí en Kolkata, surrealista se mire por donde se mire. Me han hecho la manicura, un masaje con aceite caliente en la cabeza y en los hombros, me ha sentado genial porque tengo un doler en la espalda que es superior a mi. ¡Ah! Las uñas pintadas de color azul, por supuesto, ¡¡¡jajajaja!!!

LAURA algo realmente curioso es que todas las personas que están conmigo al final de tantas cosas que ocurren llegan a sentirse muy cerca de ti, aún si haberte conocido aquí en la Tierra. Nada de lo que pasa es por casualidad, así lo siento yo y todos los que están a mi alrededor, todas las personas que estoy conociendo desde que he llegado a Kolkata.

Después de estar en el salón de belleza he conocido algo muy sorprendente y que me ha gustado mucho, hemos estado en un templo de la religión Sij. La religión sij fue fundada en la India por el Guru Nanak (1469 – 1539 d. De. C) y difundida a través de las enseñanzas de diez Gurús (1469 – 1708). El décimo Maestro, el Guru Gobind Singh, puso fin al Gurúado personal y proclamó al Gurú granth Sahib, Escritura Sagrada de los Sijs, como el eterno Guru para siempre. El sijismo como una religión estrictamente monoteísta que requiere la creencia en nada excepto un Único Dios Supremo. El sijismo rechaza todo ayuno, todo rito y todo ritual. Rechaza los reclamos del yoga, la mortificación del cuerpo, la auto – tortura, la penitencia y la renuncia de la vida terrenal. Existe pero un Único Dios para glorificar. El sijismo reconoce la existencia de la misma luz celestial en cada ser humano, rico o pobre, independientemente de la casta alta o baja, el credo, el color, la raza, el sexo, la religión o la nacionalidad. Por lo tanto, las puertas del templo sij, llamado un gurdwara, están abiertas a todos y a todas en este mundo – sin ningún prejuicio o discriminación social. Hemos visto como cantan lo que está escrito en su libro sagrado, lo adoran y para terminar le llevan a dormir envuelto en sábanas y una colcha, algo alucinante. La persona que quiere se arrodilla y le dan una pasta caliente, pringosa y de aspecto grasiento, que el santón coge con la mano. Hemos tenido que entrar sin zapatos, lavarnos los pies y las manos, también cubrirnos la cabeza, todo un ritual, pero ha merecido la pena.

Después hemos visitado otro templo de otra religión, estaba en la calle, tenían muchas imágenes de deidades, todos estaban cantando y tocando la campana, una ceremonia colorista y divertida. Nos han acogido muy bien y nos has puesto la marca roja en la frente. La tika o bindi es un adorno tradicional de las mujeres indias, originalmente era un pequeño punto rojo en la frente, segun la leyenda el rojo es el color de la sangre, fuente de vida y energia. Tambien se cree que el centro de la frente es el lejendario tercer ojo, la fuente metafísica de la concentracion, la intuicion, el conocimiento, la fuerza y la sabiduría de Lord Shiva. Hoy dia se usa como simbolo de que la mujer es casada o comprometida, o simplemente como un adorno. Puede tener muchas formas y colores en dependencia de la imaginacion de quien lo lleva, puede ser del color del sari o del vestido, en forma de lagrima, de diamante o de circulo.

Nos han dado una bebida para tomar, algo poco apetecible de beber, no nos lo hemos tomado y hemos disimulado para no defraudarles, al final hemos rezado en nuestro idioma. Ha sido muy gracioso y a ellos les ha gustado mucho tenernos dentro de su templo y en su ceremonia.

Después de tanto masaje y tanto visitar templos, nada mejor que ir a cenar a un buen sitio para celebrar el cumpleaños de LAURA. Para mis amigas era un restaurante muy bueno, pero para mi que soy tan especial en el tema de las comidas, el local dejaba mucho que desear. Lo que para unos es sobresaliente, para mi no llega ni a la calificación de aprobado.

Hemos ido a “Mocambo Restaurant” en Park Street, relativamente cerca de mi hotel, un restaurante típico de comida hindú. Un lugar muy acogedor, con poca luz, lámparas encima de la mesa para ver la comida. Los camareros tocados con un turbante, muy guapos, pero no todo iba a ser perfecto: yo me fijo en todos los detalles y sus casacas debían ser blancas, pero hace tiempo, ahora estaban rozadas y renegridas por el uso, que horror. Lo mejor de la cena ha sido la compañía, las tres con LAURA, hemos brindado por LAURA y hemos hablado mucho de LAURA, LAURA ha sido el centro, ha entrado fuertemente en el corazón de Teresa y Vera.

Ha sido un día de cumpleaños realmente especial,  todo un regalo del Cielo, un regalo de MI ÁNGEL, un regalo de NUESTRO ÁNGEL.

Gracias LAURA, por celebrar tu cumpleaños conmigo, con tu otra familia en TU JARDÍN, con los ANGELITOS y con todos los que han querido celebrarlo llevándote en el corazón. 

Y…, no re olvides LAURA que aquí en Kolkata todavía queda otra celebración con unos amigos, “ángeles en la Tierra”, lo celebraremos de forma muy especial, siempre contigo. 

TE QUIERO LAURA. SIEMPRE JUNTAS. GRACIAS SIEMPRE GRACIAS.

Diario de Calcuta (jueves, 6 de enero de 2011)

Hoy, 6 de enero, decimosexto día de nuestra estancia en Kolkata, el mejor momento ha sido cuando he vuelto al hotel a las 12:00 de la mañana, Me he relajado tanto que hasta me he dormido un rato, incluso me he olvidado de comer y tomar el Malarone, en fin un desastre. Todo esto por volver a cometer el error de coger un autobús, que son tercermundistas; continuamente frenando y arrancado, con todos los asientos que se mueven porque están flojas las fijaciones, parece que se van a desarmar en mil pedazos. Me he mareado, por no hablar del dolor de espalda que tengo, indescriptible con palabras, además sin saber que puedo hacer para paliarlo, ya que me duele tanto que creo que necesito una terapia de choque…

Hoy, como todos los jueves, es el día libre de los voluntarios y he ido a visitar una leprosería: «Gandhiji Prem Nivas», de las Hermanas Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta, en Titagarh (Parganas), en Bengal Oeste, un centro donde las personas con lepra llevan una vida digna. He visto personas a las que les faltaban dedos o algún miembro, pero nada que ver con lo que a veces se representa en las películas, estos enfermos gracias a las Hermanas Misioneras y a las donaciones de ONGs están bien cuidados y viven con dignidad dentro de la dureza de su enfermedad.

La leprosería es un recinto de aproximadamente 10 kilómetros a lo largo de las vías del ferrocarril donde viven las familias de los enfermos, algo más de 1000 personas. Como tienen una escuela los niños nos han recibido cantando, todos una verdadera monada, todos sanos. En el centro realizan cierto tipo de trabajos: carpintería y tejido de las ropas de las Hermanas, las sábanas y los pañales de tela de los niños. Además también tienen su huerto, está todo muy organizado, todos los que pueden trabajan y viven en compañía de sus familias. Es una pequeña ciudad.
 
Las personas enfermas dan mucha pena, aunque en sus caras se puede ver su gratitud por nuestra visita, les da alegría vernos por allí, es un día especial para todos y nos lo demuestran a su modo: juntando las manos a la altura del pecho e inclinando la cabeza. 

Me he preguntado por lo que habrán pensado ellos de nuestra visita, ellos enfermos y nosotros sanos, solamente de visita y después cada uno nos vamos a nuestro país…, que injusta es la vida.

Cuando termine estas líneas iré en busca de mi cena, como siempre al mismo sitio (“La taberna vasca”) y la misma comida, esto empieza a ser rutinario. Intentaré comer una sopa porque tengo la garganta seca y áspera por la contaminación, como si hubiera estado tragando polvo todo el día, además hoy no he tomado casi agua por encontrarme mareada por los viajes en autobús.
Hoy me ha sucedido una cosa divertida, ya que todos o casi todos los días tengo problemas con la limpieza de mi habitación. Esta mañana he madrugado un poco menos, a las 6:30 salía por la puerta, el señor de recepción que siempre me sonríe, me ha debido ver cara de hambre y amablemente me dice que si quiero desayunar, le he dicho como he podido que el restaurante todavía estaba cerrado, pero me indica que me siente y me saca un sándwich que tenía en una fiambrera de picnic, por supuesto le he dicho que no quería. Pensando en el sándwich tocado por otras manos que no son las mías, imposible comérmelo, pero me ha dado la fiambrera con su comida para que me la llevara, un gesto muy bonito por su parte.

 
Bueno, volviendo a mi cena…, me he tomado una sopa de tomate para limpiarme un poco por dentro y suavizar mi garganta, además estaba picante. La sopa la he acompañado con una tortilla francesa muy finita, casi como un crepe, pero todo vale en momentos de escasez.

He bajado muy rápido hasta Sudder Street, no soy capaz de relajarme y mirar las pequeñas tiendas que hay en el trayecto, de hecho voy por el medio de la calle, evitando la acera. Lo que he visto es gente durmiendo en el suelo con una pequeña manta en medio de la acera y al lado una pequeña entrada a un cuartito donde había varios hombres cosiendo a máquina, aquí hacen muchas actividades en plena calle, pero la mayoría son hombres. Por ejemplo, si necesitas que te planchen la ropa, la dejas y te la planchan con unas planchas de hierro en la calle, algo muy curioso. Hay gente que lleva la ropa para que se la laven, yo esto pensando hacerlo, pero no se seré capaz de llevarla algún día, porque yo la lavo a mano en el lavabo de la habitación del hotel y con el agua de aquí queda fatal, pero es la única forma de tener todo limpio cada día para quitar toda la suciedad que coge la ropa cada día.

Lo que llevo muy mal es la costumbre que tienen los hindúes de escupir en la calle, a todas horas y sin contemplaciones, pasa y escupen sin mirar, cualquier día me cae un escupitajo encima. También la gente tiene una tos crónica, que no es de un catarro, sino de la contaminación que se mete hasta los pulmones. 

LAURA, ayer cuando estuvimos en Daya Dan una de las niñas, que por su enfermedad degenerativa no puedo calcular su edad, cuando le agarré sus manitas me llevé una gran sorpresa al ver que tenía sus uñitas pintadas de azul clarito con brillo. Siempre dentro de tanta oscuridad veo algo muy claro… 

Ahora me voy a ir a dormir porque sino voy a comerme entera la tableta de chocolate que acabo de comprar, una delicia. 
 
TE QUIERO LAURIINA, SIEMPRE CON MENSAJES DE TU EXISTENCIA.
SIEMPRE JUNTAS.

Diario de Calcuta (miércoles, 5 de enero de 2011)

Hoy, 5 de enero, decimoquinto día de nuestra estancia en Kolkata, estoy viviendo una situación surrealista. Esto es de risa, no puedo con ellos, no se que hacer, cada día tengo más ganas de aprender ingles, sobretodo en estos momentos que me tiene el señor de las gafitas hasta el moño, eso que era el más simpático, claro le debe molestar que le diga que me limpie la habitación de forma insistente. Es que no hay quien pueda, me la limpian un día y al día siguiente estamos igual; ayer me dice uno que tengo que encender la luz verde que hay en la puerta de la habitación para que la limpien, pero hoy me he marchado a las 5:30 y he vuelto a las 20:00 horas, la luz verde seguía encendida y la habitación sin limpiar.

No me limpian la habitación y no me ponen la botellita de agua que está incluida en el precio de la habitación, para ser un hotel que está bien y con cierta categoría en la zona suena a tomadura de pelo. Se me quitan las ganas de decirlo una vez más en recepción, porque no me importa comprar cada día una botella de agua, pero como dice el refrán: “El que paga manda”. Sin agua y sin limpiarme la habitación, es demasiado.

Me parece que el recepcionista se ha enfadado un poquito más conmigo, porque ha bajado un inglés muy amable conmigo y me ha echado una mano para comunicarme. Ha cogido su portátil y me ha dicho que escribiera lo que quería decirle al recepcionista y que el ordenador se encargaba de traducirlo de español a inglés. Así lo he hecho, pero no le ha gustado a juzgar por la cara que ha puesto. Lástima que no puedo hablar claro porque sino le diría que estoy cansada de repetir una y otra vez lo mismo, que deberían ser más agradables en el trato y cuidar más la limpieza de las habitaciones.

Deberían estar contentos y mimar más a huéspedes como yo, que apenas ensuciamos y que no comemos en la habitación, porque luego queda el pasillo lleno de bandejas. Como cuando veo una habitación abierta, es para salir corriendo escaleras abajo y no mirar para atrás de cómo están: llenas de comida y hechas un verdadero desastre.

A pesar de todo me siento bien, hay que tomarlo con filosofía y reírse un poco de estos pequeños contratiempos.

 
 
Esta tarde me ha surgido algo, nunca planeo nada, me estoy dejando llevar, LAURA me lleva donde debo ir así es. Como mis amigos están en Varanasi de visita, he querido cambiar de menú y he ido al “Blue Sky”, casualmente me he encontrado con unas voluntarias muy agradables que ya conocía y he comido en su compañía. Hoy mi comida ha consistido en una especie de espaguetis con gambas y pollo, que afortunadamente no estaban muy mal. Terminada la comida me han invitado a unirme a ellas y no he dudado ni un instante, como si LAURA me hubiera dicho: mamá vete con ellas. A priori yo solo pensaba en ir al hotel a descansar y asearme un  poco, pero siempre tengo mi señal…
Hemos ido a Daya Dan, que significa “Regalo de Amor” y es un centro para niños con alto grado de dependencia. NO HAY PALABRAS para describir lo que he visto y he vivido entre sus paredes. Al principio he estado ayudando a cambiarles y a levantarles, después he ayudado a darles la cena. He estado dando la cena a una niña de unos doce años, difícil saber su edad, una niña con grandes problemas nerviosos porque no podía estarse quieta ni un solo instante. Tenia cierto temor por si podía atragantarse con la comida, pero LAURA me ha dicho que no pasaba nada, que tenía que darle su cena y así ha sido ha comido bien y sin problemas.

Los voluntarios que suelen estar allí me han dicho que esa niña era la que más grado de dificultad tenía, pero con la ayuda de LAURA todo ha sido coser y cantar.

Después he seguido dándole la cena a otra niña, con cierta dificultad pero todo muy bien. Con LAURIITA todo va siempre viento en popa.
Hemos estado después de ayudar con la cena acariciando a otra niña, es impresionante la enorme ayuda que necesitan en todos los sentidos, a nivel afectivo, económico y de poner medios que les faciliten su vida cotidiana.

No valoramos la vida que tenemos, porque tenemos mucho más de lo que necesitamos para cubrir nuestras necesidades, nos sobra mucho que podíamos compartir con las personas necesitadas, sobretodo con las enfermas. La gente de la calle realmente no me dan pena, veo que están en su mundo y aparentemente son felices.

Los que realmente me dan pena son los niños enfermos, principalmente los que veo como se quejan porque tienen dolor, pero que no pueden expresarse por su enfermedad, se encuentran totalmente limitados e indefensos.

Esta es una experiencia que resultaría muy instructiva para muchas personas, para abrirnos más al mundo y a las necesidades de los demás, para no ser tan egoístas y para que no nos quejáramos por cosas sin importancia. 

Después de esta positiva experiencia en Daya Dan he vuelto a mis dominios en Sudder Street. He cenado en “La taberna vasca”, el menú como siempre: dos huevos con patatas, para que cambiar.

Dentro del grupo que hemos ido a Daya Dan había un voluntario que está alojado en mi hotel, pero no habíamos coincidido nunca, hoy me he enterado que el próximo viernes se va de Kolkata, tendría que ser así, las cosas fluyen de forma mágica, sin dudarlo siempre es lo mejor para mí, tengo un enchufe directo con el Cielo…, SIEMPRE LAURA.

La mañana ha transcurrido como cada día, a las 5:00 me he levantado, no pensaba llegar a misa DE 6:00 en la Casa de la MADRE TERESA porque quería descansar. La Hermana Maria le había dicho a Josep que quería hablar conmigo y al final he ido a misa. Hemos estado hablando un buen rato y me ha dado un libro para que lo lea, pero no veo de donde voy a sacar tiempo, me parece imposible pero lo intentaré. Después he pasado el resto de la mañana en la Casa, ayudando a hacer unos sobres, porque toda la ayuda es poca y bienvenida. A media mañana me han traído un té con pastitas y dos platanitos, porque las Hermanas saben que los voluntarios comemos mal y se preocupan por nosotros, nos cuidan mucho.
 
Lo que me sigue sorprendiendo es que cuando voy por la calle en la misma acera puedo ver a un señor afeitándose, otro pelando verdura, otro durmiendo sobre la acera, otro friendo alimentos, dos niños completamente desnudos, un perro durmiendo, todo un mosaico de personas y animales uno a continuación de otro, como los fotogramas de una película. Cada persona hace lo que quiere y nadie se preocupa por su vecino de acera. Por la mañana temprano cuando paso están todos lavándose bien, se enjabonan bien el cuerpo, se ponen un pareo para cubrirse mientras se frotan por debajo y luego se aclaran. De igual forma que les ves haciendo pis, de cara a una pared, tu pasas al lado y ellos siguen a su aire sin inmutarse, no se meten con nadie solo te miran y ya está.

Lo más limpio que he visto hasta el día de hoy es el metro de Kolkata, sorprendente lo limpio y cuidado que está frente a la suciedad que hay en sus calles.

Me voy a ir a descansar, no comento mi estado pero es horrible, me duele la espalda de forma indescriptible y estoy terriblemente cansada. Estoy en Kolkata, una ciudad donde tan solo con salir a la calle ya te agotas, pero LAURA está conmigo y me echa una mano siempre. 

TE QUIERO MI PEQUEÑA LAURA.

Diario de Calcuta (martes, 4 de enero de 2011)

Hoy, 4 de enero, decimocuarto día de nuestra estancia en Kolkata, no me toca cenar porque estoy más cansada que con ganas de salir a buscar algo que comer. Creo que me tomare un plátano, una naranja y unas galletas, es esto o salir a “La taberna vasca” para cenar una tortilla francesa, pero para comer he tomado dos huevos con arroz blanco, va a ser que por hoy ya he tomado suficientes huevos.
 
Hoy he paseado mucho por las calles de Kolkata.  Por la mañana he tomado un café  en “La taberna”, aunque que cada día lo llevo peor, al principio la comida era española, eso es una alegría cuando no conoces nada y tienes que comer, pero ahora ya no me gusta nada. Tengo claro que yo no puedo comer en cualquier lado, me fijo demasiado en todos los detalles: presentación, limpieza, servicio, etc.; aquí hay que mirar menos y comer casi con los ojos cerrados, reconozco que soy un poco especial. Porque es preciso alimentarse, pero no a costa de obviar todo lo que veo y huelo.

 
Esta tarde, he estado tomando café en “Blue & Beyond”, que está en la terraza del Hotel Lindsay, no está nada mal viendo todo lo demás, bastante bien. He pedido un café con leche y estaba muy bueno, la verdad que siempre miro la taza y todo, pero no había demasiada luz porque ya era de noche, la sorpresa ha sido cuando Josep mira la taza donde acababa de tomar un té y ve algo con aspecto asqueroso en el fondo, se me ha revuelto el café, todavía estoy con asco. Moraleja: mejor no mirar.

Esta mañana no he madrugado tanto, no podía con mi cuerpo. Tengo que cuidarme porque no como demasiado, lo importante es volver a España por lo menos como he venido, aunque sea un poco mas delgada, pero bien de todo lo demás y mejor por dentro.
Aquí entre los habitantes de Kolkata hay personas muy amables, le he preguntado a un muchacho de una tienda que ya me conoce por unas cosas que quería comprar y me ha acompañado hasta la tienda donde podía encontrarlas, incluso me ha llevado las bolsas, le he querido dar una propina en señal de gratitud y no lo ha aceptado, hay gente con mucha sensibilidad, personas que te llegan al corazón.
 
Esta tarde he estado de tiendas por el New Market, buscando una cosa muy importante: Un colgante del dios Ganesha, igual que el que le regalaron a LAURA cuando estaba malita y que se lo llevó puesto junto con el trajecito que tuvo en este mundo. Estaba segura que iba a encontrarlo y así ha sido. En el hinduismo Ganesha también escrito como Ganesa o Ganesh y a veces llamado Ganapati (conductor de las huestes celestiales), es una de las representaciones de dios más conocida. Es el primogénito del dios Shiva y de la diosa Parvati y esposo de Bharati, Riddhi y Siddhi. También es llamado Vinayaka (señor de todos los seres), Vinayagar y Vinayakudu, en otras lenguas de la India actual. En sanscrito la silaba «Ga» simboliza Buddhi (intelecto) y la silaba «Na» simboliza Vijnana (sabiduría), por ende Ganesha es considerado el maestro de la inteligencia y sabiduría. Típicamente su nombre lleva el prefijo Shri que es un título Hindú de respeto. Shri Ganesha es usualmente representado como alguien de piel color roja, con una gran barriga, cuatro brazos, una cabeza de elefante con un solo colmillo y montando un ratón. Este dios sonriente siempre aparece acompañado por su montura preferida, un ratón. La fuerza del elefante queda así asociada a la habilidad del minúsculo roedor, una alianza inédita destinada a vencer todos los obstáculos de la existencia. En términos más generales ya que Ganesha elimina todos los obstáculos de nuestro camino material y espiritual, es considerado por todos los Hinduistas como el dios de la buena suerte quién otorga prosperidad y fortuna en todos los ámbitos de nuestra vida.

New Market es un sitio grandísimo, lleno de tiendas y de gente. Hay personas que te persiguen continuamente para llevarte a las tiendas que luego les dan una comisión, es una forma de ganarse la vida. Es enorme, con un  montón de callejones, parece un laberinto. Aparentemente todos los comerciantes tienen aspecto de ser felices en sus negocios, aunque no se si venderán mucho con tanta tienda una cerca de la otra.

Algo realmente curioso: las ratas corretean entre las personas y de tienda en tienda. Cuando he visto esto me he asustado, pero nadie se inmutaba por este ir y venir de roedores. Está claro que como Ghanesa monta a un ratón, estos roedores deben formar parte de las deidades de este curioso país.

Hoy se han ido mis amigos de viaje a Varanasi o Benarés, estarán una semana. Varanasi es una ciudad situada a orillas del río Ganges en el estado de Uttar Pradesh. Se trata de una de las siete ciudades sagradas del  hinduismo. En la actualidad, los hinduistas la consideran una de las principales ciudades de peregrinación. La categoría de ciudad santa proviene de la creencia de que una de las cuatro cabezas del dios  Brahmá consiguió descansar al llegar a esta ciudad.

Mi camino está aquí en Kolkata, más adelante si tengo que volver a la India, volveré y visitaré otras ciudades, pero ahora no es el momento. Mi lugar está aquí, ahora tengo que hacer cosas en esta ciudad, simplemente dejarme llevar por lo que cada día me llega. Durante unos días me dedicaré a meditar y a estar tranquila. Mañana hablaré con la Hermana María.
 
LAURA TE QUIERO. SIEMPRE JUNTAS.

 

Diario de Calcuta (lunes, 3 de enero de 2011)

Hoy, 3 de enero, decimotercero día de nuestra estancia en Kolkata, ha sido un día muy agotador. He viajado hora y media en un autobús que no pasaría la ITV ni siquiera aquí en Kolkata, era un auténtico montón de chatarra ambulante. La amortiguación inexistente, todo se movía y me ha dejado la espalda para una sesión con un fisioterapeuta.

Pero a pesar de estas penurias en lo que a medios de transportes se refiere, ha merecido la pena el viaje porque hemos ido a una de las casas que tiene la MADRE TERESA, concretamente al Nirmala Kennedy Centre en Dum Dum, un centro para niños. He ido con mi amigo Pepe, bueno a partir de ahora le llamaré Josep porque en Hong Kong “pepe” es el equivalente a decir “culo”, así que aquí en Kolkata  para evitar equívocos será Josep. Pues como iba diciendo he ido con Josep (que es un gran cómico), con Janet y dos voluntarios más. Han hecho reír mucho a los niños con sus gracias y ocurrencias divertidas, han llevado alegría a sus corazones necesitados de cariño.

LAURA se que has estado presente con los trucos de magia que han hecho a los niños, tu has aprendido algunos trucos y hoy ha habido magia, no por casualidad. LAURA estás en todo, hay una conexión directa con el Cielo, tu lo sabes y ellos también.

 
Desde que estoy en Kolkata, por primera vez he sentido una gran necesidad de hablar ingles, para poder comunicarme con esos niños que tanto cariño necesitan. Suerte LAURA que nos podemos comunicar con el corazón. Una niña ha apoyado su cabeza sobre mis piernas, quería caricias y he estado largo rato acariciándola suavemente. He sentido la necesidad de hablar con ella, de decirle lo que sentía en ese momento, lástima del inglés…
La vuelta a Sudder Street la hemos hecho en taxi, todo un cansancio. Con un enorme atasco, todo era arrancar y volver a parar, un auténtico mareo. Pero como diría la Ley de Murphy: “Todo lo que va mal puede ir peor”, el taxi se ha quedado sin frenos. El taxista muy responsable se ha detenido y ha buscado otro taxi para que pudiéramos seguir nuestro trayecto, dentro de lo negociantes que son luego te inspiran confianza. Han hablado los dos taxistas y entre ellos han llegado a un acuerdo para que los dos cobraran su parte de la carrera, algo muy justo y equitativo. Eso me ha gustado mucho, entre ellos llegan a un acuerdo y no se molestan por nada. El pobre taxista se queda sin frenos, no hay problema, no se enfada, busca una solución y sigue sonriendo, es parte de su vida.

Hoy la comida ha sido en un restaurante de “lujo”, un chino tipo buffet, algo diferente a lo que estoy acostumbrada, más limpio y tranquilo, es bueno cambiar un poco dentro de lo que conozco.

 
La mañana ha empezado muy pronto,  hoy no me he dormido y he llegado a las 6:00 justo a la hora de la misa, tengo las neuronas dormidas del cansancio, madrugo mucho y con todas las cosas que tengo que hacer no me da tiempo ha acostarme pronto.
 
La mañana siempre empieza con un toque divertido, porque cuando salgo del hotel y está mi amigo el guarda de la puerta, es muy amable y simpático, me busca el taxi con alegría y me regatea el precio cada día. Aunque no entiendo nada de lo que habla con los taxistas, he percibido que le decía algo como déjala que lo discuta ella a ti que más te da. Uno me ha  pedido 100 rupias y él me ha dicho que me buscaba otro, al final 40 rupias, pero me hace ilusión que defienda mis intereses para que no me engañen mucho, eso dice mucho de él. Cuando me vaya tendré que darle las rupias que me ahorro cada día, sin duda se las ha ganado con creces.

Hoy la hora Santa he estado como de costumbre muy bien, al lado de mis amigas chilenas, son maravillosas cariñosas y tienen muchos detalles conmigo.
 
LAURA, yo estaba un poco adormilada, pero siempre en algún momento me dices: mamá despierta y mira que estas viendo, una velas azules claritas dentro de un envase de cristal que parecían de aceite, era liquido como el agua del mar, preciosas, eran tres a la derecha y tres a la izquierda amarillas, alumbrando al Santísimo, muy bonitas. LAURA siempre me muestras algo relacionado contigo para decirme mamá espabila y abre bien los ojos que hay muchas cosas que tienes que ver, la luz de esas velas eran brillantes y claritas, algo muy bonito.
 
A la vuelta a Sudder Street, hemos cogido un autorickshaw, con una voluntaria que he conocido hoy, también ha habido una conexión especial, algo en común. Muy amable me ha acompañado al hotel, siempre LAURA pones a alguien para que me acompañe, tan sola como llegue a Kolkata y ahora tengo tantas personas que me quieren ayudar. Adivina…, SIEMPRE LAURA, gracias una vez más.

Cuando estoy escribiendo estas líneas estoy en la recepción del hotel porque en la “room” no tengo wifi. El recepcionista está a punto de volverme loca, le digo que me limpien la habitación y me dice que si, le digo que mañana y creo que me está diciendo que ahora. No le entiendo y menos entiendo el que la limpien cuando quieren, sin horario y sin orden. Ahora me dice que tengo en la habitación tengo el móvil encendido, no se que quiere realmente decirme, la verdad es que he dejado todo abierto, el móvil encima de la cama, la ropa por ahí encima, todo hecho un desorden, no contaba con que me iban a querer limpiar la habitación ahora, estos hindues son así: sin orden y hacen las cosas cuando les viene bien.

Prometo aprender algo de inglés cuando vuelva a Madrid, así no se aprovecharan de mi la próxima vez que venga a Kolkata. Mañana llamaré a alguien de mis amigos para que se lo explique bien claro y que me limpien la habitación todos los días hasta que me vaya. Hasta hoy me la han limpiado un día y luego no se sabe cuando va  a ser el siguiente.
  
LAURA, ha sido un día muy bonito, cansado por tanto viajar en coche, autobús y autorickshaw, pero muy completo.

Ahora tenemos que ir a “mimar” que mañana hay que madrugar.

TE  QUIERO MI PEQUEÑA LAURA, SIEMPRE JUNTAS.

Diario de Calcuta (domingo, 2 de enero de 2011)

Hoy, 2 de enero, duodécimo día de nuestra estancia en Kolkata, ha sido otro día especial. Me han invitado a escuchar misa en Nuestra Señora de Loreto lugar donde velaron a la MADRE TERESA. En 1929  la MADRE TERESA se incorporó como misionera a la orden de las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto en Kolkata (conocida como Orden de las Damas irlandesas), donde enseñó geografía e historia y en 1950 fundaría la congregación religiosa de las Misioneras de la Caridad.

La misa ha sido realmente emotiva, en inglés, pero me ha llegado muy dentro. La parroquia estaba decorada para la Navidad, al estilo indio, pero muy bonita. Un estilo distinto al nuestro pero con mucho encanto.

Cuando he salido de la parroquia, había mucha gente necesitada en la puerta, pero es lo normal en Kolkata. Llega un momento que no echas cuenta de estas personas que piden limosna en cualquier punto de la ciudad, incluso te dicen que no les des nada porque con esa actitud fomentas este tipo de vida. Había concretamente un señor muy anciano, me ha dado muchísima pena, pero el cura me ha dicho que era mejor no darle nada y al final no le he dado nada, a pesar de que me hubiera gustado entregarle alguna rupia.

LAURA, me tienes que contar que significan los proyectos que tiene una persona que he conocido hoy. Tiene un proyecto muy bonito y se que tu pones a estas personas cerca de mi porque todo va unido. Esto me demuestra que cada día no me dejas ni un solo momento sola y que estas poniendo todos los ingredientes para mostrarme el camino que tengo que seguir. Aunque es difícil seguir esta vida sin tenerte físicamente a mi lado, se que me estás allanando el camino para que sepa hacia donde tengo que ir, para que no coja el camino equivocado y pueda llegar a mi meta libre, donde al fin podré encontrarme contigo.

LAURIITA, estas viendo que paso un poco de hambre, que no encuentro demasiada comida que me guste o que me resulte comestible, por eso hoy me has enviado a una casa muy especial, en compañía de unas personas maravillosas, para tomar algo de proteína, que falta me hace. Ha sido una comida muy sabrosa y nutritiva, además me han dado una cariñosa acogida, me he sentido realmente bien. No solo es necesario alimentar el cuerpo, sino también el espíritu.

 LAURIITA, cuando decidimos venir a Kolkata, era un viaje para las dos solas, no queríamos ayuda, buscábamos la aventura, lo desconocido…, menos mal que tu sabías que en Kolkata es muy difícil desenvolverse sola, por eso tu vas poniendo cerca de mi muchas personas para que todo me resulte más fácil. En poco más de diez días en Kolkata he hecho más amigos que en muchos años en España, es porque ahora tengo enchufe, tu me buscas amigos pero de los buenos, que son lo que realmente valen.

Después de disfrutar de una compañía maravillosa, he llegado a la Casa de la MADRE TERESA, para relajarme, meditar y estar tranquila en torno a su tumba. He estado también en la Hora Santa, un acto religioso que cada día me resulta más bonito.

La jornada la he terminado cenando en “La taberna vasca” con mis amigas chilenas, el menú un poco escaso: un huevo con patatas y nada más. 

Ahora me voy a ir a dormir, tengo que descansar, mañana seguro que será un día bonito, algo nuevo nos espera. 
 
TE QUIERO LAURA, siempre juntas. Quiero ver en todo momento los mensajes que me llegan, quiero entenderlos.

 
Vamos a la camita LAURIINA.

Diario de Calcuta (sábado, 1 de enero de 2011)

Hoy, 1 de enero, undécimo día de nuestra estancia en Kolkata y primer día del año 2011, me he tomado la mañana con mucha tranquilidad, retirada de tanta contaminación y descansando en este hotel que cada día me resulta más acogedor, le estoy empezando a tomar cariño y a sentirme como en mi propia casa.

He bajado a desayunar y he tomado dos rebanadas de pan de molde tostado, un plátano y una tacita de leche, nada más, eso es todo lo que hay.

Hoy para comer habíamos pensado cambiar “la taberna vasca” por un restaurante de más lujo, pero al final no ha podido ser por temas de trabajo, en conclusión he comido en el lugar de siempre, pero algo diferente: arroz blanco con dos huevos, un crepe y un café.

Estoy empezando a cansarme de la comida de “La taberna”, siempre sota, caballo y rey, por decirlo de alguna forma. Son siempre las mismas comidas y con un grado de limpieza que deja mucho que desear: el camarero me pone el plato con unas uñas negras y no porque las lleve pintadas. Que puedo pedir, si yo que me cuido y aseo al máximo estoy empezando a tener las uñas con un cierto color oscuro, esto es Kolkata y no hay más que decir al respecto.
 
”La taberna vasca” es el punto de encuentro de todos los voluntarios que se mueven por Sudder Street y sus aledaños. Cada día vas profundizando con diferentes personas, cada una de ellas ha venido hasta este lugar tan lejano con un mensaje especial, cada uno de nosotros llevamos dentro una historia personal, esto es lo que todos tenemos en común.

Yo llevo mi historia dentro, para mi es la peor de todas las que he escuchado hasta el día de hoy. Las personas que preguntan por LAURA cuando reciben mi respuesta se quedan unos momentos sin palabras, enmudecen y les cambia la expresión de su cara, pero luego sólo tienen palabras de admiración para mi decisión de venir hasta Kolkata, ellos entienden que LAURA ha venido conmigo porque viven un nivel espiritual similar al mío.

Hoy he ido hasta la Casa de la MARE TERESA acompañada por unos voluntarios con los que no había tenido la oportunidad de hablar mucho con ellos, pero hemos conectado, siempre compartiendo la experiencia y el motivo del viaje hasta un lugar tan lejano, mi motivo les emociona y les conmueve, SIEMPRE LAURA.

Cada día que pasa en Kolkata LAURA se va haciendo más y más conocida, también este conocimiento y descubrimiento de LAURA estoy segura que , de alguna forma, va ayudando a muchas personas. 

He estado en la hora santa de la Casa de la MARE TERESA, como siempre me ha gustado mucho, es un momento muy emotivo y especial, hoy concretamente se me ha hecho muy corto.
 
Para volver a cenar a Sudder Street hemos cogido un autorickshaw, todos apelotonados en la parte de atrás, aquí no hay reglas, es así.

Mi cena de hoy ha consistido en un plato de arroz, más blanco que la nieve, por miedo a que el tomate para acompañarlo estuviera abierto y expuesto al aire, con lo que eso conlleva, todas las precauciones son pocas. 

Después de la cena hemos ido a relajarnos un ratito a una tienda de la zona. Hemos estado sentados en una colchoneta en el suelo, en cuanto entras te ofrecen un té, va a buscarlo y siempre me lo ofrecen en un vasito muy pequeño y gracioso, pero como yo soy muy estricta en mis precauciones, declino la invitación y les hago saber que a mí no me sienta bien el té.

 

La tarde ha estado bastante bien, excepto que a última hora he visto algo que resultaría impactante para muchas personas, pero no para mi. Quizás yo estoy en otro nivel, después de ver como LAURA ha sufrido, nada hace que se me vuelque el corazón, al menos de momento.

Cuando venía hacia el hotel, como siempre con LAURA y hoy acompañada además por Pepe, justo enfrente de “La taberna vasca”, había un furgón muy viejo de la policía y varias cámaras de la televisión. Estaban en la entrada a un callejón donde hay varios “hotelitos”, que están más cerca de lo que para nosotros sería una chabola, algunos donde la ducha consiste en un cubo de agua, pero esto es Kolkata. Dentro del furgón llevaban un cadáver envuelto en una sábana ennegrecida por la suciedad, dicen que era un turista.

A muchas personas estoy segura que les habrá impactado el ver un desenlace tan fatal cerca de nosotros, pero yo creo que todo está en manos de Dios, que realmente hoy era su día y eso no había quien pudiera evitarlo, y además, por alguna razón esta persona había venido a Kolkata para acercarse a Dios.

 
Cada día es diferente, pero hay algo que siempre es igual…, al final de la jornada estoy completamente agotada físicamente, pero llena de energía interior por tantas experiencias enriquecedoras.

Antes de que me olvide, ayer mis amigas chilenas tuvieron un detalle muy bonito conmigo, me regalaron una medalla de Chile y un rosario, me hizo muchísima ilusión por el cariño que ponen en todo lo que hacen, hay una energía especial dentro de ellas.

 
Como cada día le doy las gracias a LAURA por cuidarme en todo momento y porque se hace sentir en los momentos más difíciles. 

Te quiero LAURIINA, siempre caminamos juntas, tu en un plano y yo en otro, paralelos, pero yo te siento siempre a mi lado.

LAURA sé que estas de acuerdo conmigo en que estar aquí en Kolkata es una experiencia maravillosa y sin parangón.

 
GRACIAS LAURA POR ELEGIR ESTE DESTINO Y GRACIAS A DIOS POR ESTA VIVENCIA.

Diario de Calcuta (viernes, 31 de diciembre de 2010)

Hoy, 31 de diciembre, décimo día de nuestra estancia en Kolkata, estoy en la habitación del hotel, encerrada y  sin cenar, menos mal que tenia algunas galletas y un batido de chocolate, esa es mi cena hoy. La parte positiva es que estoy muy a gusto en esta habitación.

Estoy cansada, pero muy relajada, aquí con mi niña que siempre la siento a mi lado.

Según van pasando los días mas me gusta la habitación e incluso el baño que es para salir corriendo y no mirar para atrás, sobretodo para los españoles que estamos acostumbrados a otras cosas. Pero hoy el mejor día para quedarme aquí y disfrutar, con esta pequeña cena,  con una foto de mi niña sobre la mesilla, con una estrella con el Niño Jesús que me regalaron las monjitas y una vela azul.
 
Quería haber ido a la hora Santa y a continuación a la Misa de las 23:00 horas, en la Casa de la MADRE TERESA, pero después de un día muy largo, me ha entrado un poco miedo, porque cuando he salido del hotel camino de “La taberna vasca” he visto muchísima gente por la calle, mucho más de lo habitual. Todo el mundo muy arreglado, incluso los que viven en la calle, porque aquí celebran el Año Nuevo igual que en España.
 
Cuando he llegado a “La taberna vasca” he visto que la gente estaba ya en plena fiesta, de repente he sentido la necesidad de volver al hotel, aunque a la vuelta siempre llevo compañía y en cualquier otro día resulta estresante caminar por estas calles abarrotadas de gente, en un día como hoy puede ser toda una odisea. El hotel queda un poco retirado de Sudder Street, un problema cuando tengo que venir sola, pero una ventaja cuando llego que me encuentro más tranquila.

Hay tanto ruido de fiesta en la calle, que no escucho los pitidos de los coches, ni tampoco los graznidos de los cuervos.
 
Hoy ha sido también un día muy bonito, lo mas bonito ha sido cuando he bajado a desayunar a las 7:00 de la mañana, cuando he pasado por la recepción del hotel  el recepcionista me ha sonreído y me ha preguntado en inglés si la foto de la camiseta era una foto mía, estoy segura que ya había visto otras fotos de LAURA no solo en las camisetas sino en la habitación que tengo varias fotografías de ella. LAURA está presente en todo momento, para los que tenemos la suerte de sentirla sin ver su foto sabemos que está a nuestro lado, sentimos su presencia. Le he preguntado al recepcionista  si hablaba francés, me ha contestado que un poco pero despacio y gracias a eso le he podido explicar quien es nuestra querida LAURA, esa niña que veían, de la que no sabían nada y tampoco de mi. Seguro que se preguntaban que hacíamos en este hotel donde no hay ni un solo voluntario, a juzgar por su cara eso es lo que yo pensaba. Se lo he explicado todo despacito y me ha mirado con un gesto de comprensión, le he ofrecido una tarjeta de LAURA y la ha cogido con agrado, se que visitará la página web y aunque no entienda español seguro que LAURA le llega al corazón.

Después le ha enseñado la tarjeta a un compañero de recepción y la expresión de su cara también ha cambiado, desde este momento todos en el hotel saben que LAURA está conmigo, que no he venido sola, eso me da fuerza y energía.

 
He quedado a las 8:00 con Pepe y hemos ido al mercado de las flores, un lugar realmente original, lleno de color por todas partes. El lugar es realmente impactante, la pobreza y la suciedad llenan cada rincón del lugar, sin embargo es extraordinaria la ilusión con la que preparan sus mejores centros y tiras muy largas de una flor similar a un clavel que las van pasando con un hilo y quedan unas tiras muy originales.

Hemos hecho muchas fotos porque el sitio es realmente original. El mercado está ubicado en los márgenes del río Hoogli, que es uno de lo pequeños ríos en los que se divide el gran río Ganges cuando forma un delta en su desembocadura.

El río estaba muy concurrido, había personas que se estaban bañando, fregando sus útiles de cocina, lavando ropa, etc. El agua del río está fuertemente contaminada, pero para ellos esto no supone ningún obstáculo para desarrollar su vida normalmente, su expresión es de felicidad, no transmiten ninguna pena, son más felices que nosotros porque a pesar de tener tan pocas cosas materiales, su espíritu está lleno.

El lugar estaba lleno de cuervos, perros y palomas que comían entre los montones de basura.

  
Lo que sorprende de estas gentes es su orden y educación dentro de este aparente caos que es Kolkata. Por ejemplo, en el autobús el lado izquierdo está destinado a las mujeres, el derecho para los hombre y las personas mayores en la parte delantera; una mujer nunca se puede sentar en el lado de los hombres, pero un hombre si se va acompañando a una mujer si se puede sentar en el lado destinado a las mujeres, curioso ¿no?. Siempre te ceden el asiento,  hoy a la vuelta del mercado de flores venia el autobús a tope, en seguida nos han ofrecido un asiento al lado del conductor. El autobús completamente destartalado, lo normal aquí, cuando he bajado tenía un dolor de espalda fortísimo, con sensación de que se me habían descolocado todos los huesos, pero no tengo que olvidarme donde estoy:

Este es un mundo de contrastes y sorpresas, de repente nos hemos encontrado en el mercado de las flores con una televisión de pantalla plana de grandes dimensiones, algo fuera de lugar porque el mercado es un conglomerado de calles llenas de suciedad, algunas más estrechas donde solo se ven hindúes, donde tienen como una especie de pequeños chamizos con cosas para vender y una especie de cuadras donde puedes encontrar desde gente durmiendo en el suelo hasta gente viendo tranquilamente esa televisión de última generación. Para mí esta gente son únicos en todo.

 
Hoy en el mercado de las flores ha habido un momento que se me ha encogido el corazón, estaba haciendo una foto y de repente no veo a Pepe, estaba rodeado de hindúes, no le veía por ningún lado, estaba asustada mirando hacia todos los lados, se me pasaron por la cabeza mil historias en un segundo, éramos los únicos turistas en ese mercado o por lo menos yo no me había encontrado con nadie que no fuera hindú.
Por un instante que le habían cogido y que luego irían a por mi, pensaba salir corriendo hacia las escaleras , pero ellos me vieron asustada, enseguida se quitaron de en medio y me dejaron ver como Pepe estaba haciendo una foto a una virgen. Me sentí aliviada y volví a estar tranquila. Pensé en esas películas que desaparece la gente para robarles o pedir un rescate por ellos, aunque yo se que estoy totalmente protegida con LAURIITA, pero al ver tanta gente diferente y yo con mis gafas de sol, el pañuelo blanco tapándome completamente la boca y la nariz, llamando más la atención, se me pasaron mil y una historias por la cabeza.

Hemos paseado por Calcuta después, mirando tiendas, una tarea agotadora porque para caminar un poco tienes que ir esquivando tanta gente, coches, perros, bicis,  rickshaws y lo que se ponga delante. Todo vale en las calles, sin ningún problema todos  juntos, sin reglas, ¡sálvese quien pueda! Una mañana agotadora.

He comido en “La taberna vasca”, el menú de hoy canelones de espinaca, un huevo con patatas, un crepe y un café. El crepe sin nada por encima, como siempre, a pesar de que el camarero me insiste que si quiero miel, plátano o chocolate, pero de pensar que están abiertos y expuestos al aire, se me quitan las ganas de probarlos.

Después de comer  lo único que me apetecía era volver al hotel a descansar de tanta contaminación y suciedad. Esto es algo que a mí me agota, cada día me pongo ropa  límpia, pero en el momento que pongo un pie en la calle siento que el ambiente contaminado penetra en mi ropa. Tengo que mentalizarme que si estoy en Kolkata tengo que vivirla tal y como es. Hoy me he metido en una tienda de ropa a descansar, más que a ver prendas; tienen en el suelo una especie de colchonetas para que te sientes y veas al ropa, como tienes que descalzarte en la puerta del establecimiento acabas con los calcetines completamente negros, un verdadero asco. Me he relajado un poco en la tienda, pero había tanto polvo por todas partes que he acabado con la nariz negra, como un deshollinador.

Ha sido un día bonito, diferente, ninguno se parece al anterior, pero un poco cansado.

La Noche Vieja, triste, porque he pensado en las dos últimas celebraciones de Noche Vieja que estuvo LAURA con nosotros en La Tierra. Triste cuando pienso en la gran ilusión que tenía a pesar de la dureza de su enfermedad. Veo su carita con ganas de curarse y poder disfrutar a tope de las siguientes.

Pero esta Noche Vieja y el Año Nuevo no tengo la menor duda que está disfrutando en El Cielo con todos los angelitos y controlándonos a todos para que no nos pasemos y seamos felices. 

Querida LAURA, mucha gente me pregunta por ti, ayer un italiano recién llegado me preguntó, le entregué una tarjeta y por su expresión se que la cogió con ilusión.

Te quiero LAURA se que estaremos siempre juntas, ahora separadas físicamente pero unidas con el espíritu. Cada día te siento tanto y tan fuerte. Es sólo una cuestión de tiempo que volvamos a reunirnos y a estar en las mismas condiciones.
 
LAURIITA, estarás riéndote conmigo, con lo tímida que soy, tu siempre pedías las cosas por mi y mírame ahora…, claro que tu estas conmigo, me das la fuerza, la valentía y yo te llevo en mi interior, con este cuerpecito que tengo aquí en Kolkata.
 
TE QUIERO MI PEQUEÑA LAURA.

Diario de Calcuta (jueves, 30 de diciembre de 2010)

Hoy, 30 de diciembre, noveno día de nuestra estancia en Kolkata, me siento un poco menos cansada que ayer. Me he levantado más tarde que otros días, no he madrugado para ir a misa porque los jueves es el día de descanso de los voluntarios en la Casa de la MADRE TERESA, así que me he quedado descansando tranquilamente hasta la hora de bajar a desayunar en el hotel. El resto de los días me levanto tan temprano que no está abierto el comedor del hotel así que siempre tomo lo que nos ofrecen las hermanas en la Casa de la MADRE TERESA. Mi desayuno de hoy ha consistido en un plátano, tres tostadas de pan de molde y una tacita de leche caliente sin café ni cacao. Las tostadas de pan de molde las he tomado sin nada que las acompañe, porque la mermelada y la mantequilla están abiertas al aire y mejor no tentar a la suerte.

He pasado la mañana tranquilamente en mi hotel, que es para mi un palacio, siempre que no mire por la ventana para no ver las calles aledañas al hotel y me tape los oídos para no oír el incesante bullicio de coches, motos, bicicletas, gentes, cuervos, etc. En cualquier caso es un lujo para mi, sobretodo después de los alojamientos que he visto en los últimos días.

Como se acercaba la hora de la comida,  con toda la tranquilidad del mundo me he puesto la chaqueta con la foto de LAURA atrás y la camiseta con la foto de LAURA por delante, por supuesto la chaqueta bien abrochada, con mi pañuelo blanco y mis gafas de sol, totalmente disfrazada. Si aquí un occidental llama la atención vestida de esta guisa  mucho más, pero eso no me importa y no me molesta sentirme observada como si fuera una alienigena. La verdad es que resulta gracioso verme a mi totalmente tapada y envuelta en ropa, mientras que el resto de los voluntarios van lo más ligeros que pueden: camisetas de tirantes, sandalias, etc. Yo prefiero protegerme contra todos los agentes externos para evitar quemaduras por el sol o infecciones por alguna herida abierta (una rozadura del calzado, por ejemplo).

He salido del hotel para ir caminado las pocas calles que me separan de “La taberna vasca” y cuando me he querido dar cuenta una señora se ha agarrado de mi brazo y me ha ido pidiendo unas rupias al lado sin soltarme, pero yo he seguido de frente mi camino, sin parar ni mirar y por supuesto ni hablar.
 
Cuando he llegado a “La taberna vasca” ya estaba Mercedes esperando, en unos minutos ha llegado Pepe, dos personas  muy especiales que el segundo día me acompañaron por esas calles a las que no me atrevía a salir y que no quería volver a pisar.
 
Mi menú para el día de hoy ha sido: una sopa de tomate que era de tetra brick (mejor envasada, picaba pero es lo que hay), unos canelones de espinacas y un  crepe sin nada para acompañarlo, para no variar.

La idea para hoy era ir al mercado de las flores con Mercedes y Pepe, pero ha habido un cambio de planes. Tenía una tarjeta india para llamar desde un móvil, después de lo complicado que ha sido hacer la tarjeta, hoy me han cortado la línea porque tenía que haber firmado en un formulario encima de mi foto y como el bolígrafo no escribía bien no ha quedado bien marcada la firma. Por ese motivo me han cortado la línea, así que vuelta a hacer los trámites. Un país aparentemente caótico después es tremendamente burocrático y estricto, pero son sus reglas del juego y hay que acatarlas.

Hemos pasado una tarde genial los tres, hemos cogido un taxi para visitar los templos Jainistas, son tres a cual mas bonito, pero en su interior no te dejan hacer ninguna foto, se enfadan mucho si te ven haciendo una. El Jainismo comienza con una seria preocupación por el alma humana en su relación con las leyes que gobiernan la existencia en el universo, con los otros seres vivientes y con su propio estado futuro en la eternidad. Primeramente, y antes que nada, es una religión del corazón: la regla de oro es Ahimsa o la no violencia en todos los aspectos de la persona, mental, verbal y físico. Los jainistas tienen una profunda compasión por todas las formas de vida. El Jainismo ofrece una tranquila, extraordinariamente seria forma de vida, una insistencia cultural sobre la compasión, una sociedad ética que ha cambiado el mundo dramáticamente y continuará efectuando cambios. El Jainismo es un modo de vida ecológicamente responsable que es no violento en pensamiento, acción y hechos. 

A la salida de los templos estaba el taxista esperando para volver a nuestra querida Sudder Street. Tan solo nos ha pedido 500 rupias por el viaje, todo un lujo para nosotros, chofer por una pequeña cantidad al cambio en euros.
 
Me he sentido estupendamente en todo momento y hemos ido a comprar unas vitaminas de hierbas, que me tomaré para coger mas fuerzas, dicen que son naturales y muy buenas, empezaré mañana.
 
Hemos seguido mirando tiendas de todo tipo y paseando por un mercado típico de Kolkata.
 
Para cenar hemos ido al Blue Sky, dicen que es un restaurante bastante seguro en lo que a comida se refiere, se puede comer con confianza. He tomado arroz con un poco de pollo, pero ni he probado el pollo porque tenia un aspecto de lo menos apetecible, el arroz mejor, con un postre: una especie de buñuelos rellenos de plátano, muy bueno.
 
Hemos hablado mucho, por supuesto siempre de LAURA, hay una magia en ciertas personas que de alguna manera estamos aquí concentrados, para compartir muchas vivencias y experiencias. La existencia de LAURA, se palpa en cada palabra, en cada gesto, en cada acción, es evidente que me acompaña y se hace presente en todo momento.
Es increíble tantas y tantas cosas que están pasando en tan poco tiempo. Cuando LAURA estaba malita, tenia ilusión con los juegos de magia, de hecho un amigo nuestro le enseñaba trucos y juegos de manos, que le encantaba luego hacerlos delante de los demás. Pues, algo impresionante, la magia ha llegado a Kolkata, en alguien muy cercano a mí.

Hoy al finalizar la jornada, me siento menos cansada que ayer. Ha sido un día precioso en todos los sentidos y aunque por la tarde no he parado ni un momento no he visto el sinfín de cosas impactantes y desagradables que tuve ocasión de ver ayer.

Kolkata es una ciudad increíble entre otras cosas porque dentro de este aparente desorden existe un orden establecido. 

Gracias LAURA por tantas cosas como me das cada día, por tanto como estoy sintiendo aquí tan lejos del mundo que he conocido hasta hoy, pero tan cerca de ti. Gracias, una vez más, por decirme que viniéramos juntas a Kolkata, tu y yo nos entendemos. 

 
TE QUIERO LAURA. SIEMPRE JUNTAS MI ÁNGEL, EL ÁNGEL DE TODOS LOS QUE QUIEREN QUE SEAS… SU ÁNGEL.

Diario de Calcuta (miércoles, 29 de diciembre de 2010)

Hoy, 29 de diciembre, octavo día de nuestra estancia en Kolkata ha sido un día agotador, por la tarde me temblaban hasta las piernas del agotamiento, de tanta miseria, suciedad, de sentirme yo también  dentro de todos  estos olores y contaminación que es un handicap para mi; siempre llevo la boca tapada con un pañuelo, me miran más por la calle pero me es algo que no me molesta porque lo veo necesario para mi bienestar y mi salud.

Hay otros occidentales que caminan con toda la tranquilidad del mundo por las calles,  incluso con manga corta y sandalias, como si estuvieran en su país. A mi no me apetece descubrir nada, cuanto mas tapada mejor me siento, creo que así me protejo más de todos los agentes externos. Si que es verdad, que soy un poco  especial en cuanto a medidas higiénicas se refiere, pero he tenido una escuela de dos años con MI ÁNGEL LAURIITA, porque hemos tenido que cuidar al máximo la higiene para evitar contagios e infecciones, por eso ahora soy mas consciente de que es mejor prevenir que curar.

 
Hoy me he levantado como siempre: muy temprano y agotada, además no he llegado a misa de las 6:00 en Casa de la MADRE TERESA.

Como cada mañana el empleado de la puerta del hotel me ha buscado un taxi, con el correspondiente ceremonial del regateo con el taxista para conseguirme un buen precio, esa es la vida de las personas que viven en esta urbe cuando de cobrar a un occidental se trata. Yo no se nada de inglés, pero si supiera sería muy duro para mi el regatear con ellos aunque se quieran aprovechar, porque al fin y al cabo para nosotros unas rupias más o menos no es dinero, no vale la pena.

Cuando he llegado a la Casa de la MADRE TERESA, solo he desayunado un té, no me apetecía ni plátano ni una rebanada de pan de molde, por lo que he empezado el día sin energía. He estado media mañana en la tumba de la MADRE TERESA y en la Capilla, he pasado la mañana por allí meditando, rezando y hablando con otros voluntarios.

Para regresar a Sudder Street hoy no he cogido un taxi, me he ido a andando con una voluntaria que conocí el segundo día de estar en Kolkata, ha sido un paseo muy agradable y en buena compañía. Una vez más he podido disfrutar del sol y de una charla agradable mientras caminaba en la “jungla” de las calles.
Hemos ido a comer a “La taberna vasca”, el menú de hoy: espinacas, un huevo con patatas y un trocito de crepe. El crepe lo he tomado sin nada, ni chocolate ni miel, porque no creo que lo tengan cerrado, yo no quiero arriesgarme, ya que hay cosas que no me queda mas remedio, como son las patatas u otros alimentos que seguramente los tocaran con las mano y viendo las medidas higiénicas, cuantas más precauciones mejor.

 
Después de comer, por la tarde, he pasado por el registro de voluntarios en la Casa de la MADRE TERESA, para que me dieran una tarjeta identificativa con todos los datos y para elegir donde quiero ir a prestar mis servicios como voluntaria.
En principio, voy a coger fuerzas físicas, creo que comprare algún tipo de vitaminas y así con otras que me tomo tener más refuerzos, ya que para mi no hay mucho que comer y el médico en España me lo puso tan estricto que me viene muy bien para comer lo que creo que es seguro, poca cosa. Hay que hacer todo lo que sea posible para alimentarse bien y no enfermar.
 
Día a día iré viendo donde voy a prestar mis servicios como voluntaria, en la tarjeta que me han hecho tengo para ir a un centro que esta cerca del centro de la MADRE TERESA dedicado al cuidado de niños necesitados.

Como digo, día a día iré viendo como se va desarrollando todo, no me conviene cansarme demasiado, prefiero caminar despacio pero seguro, aunque aquí no haya mucha seguridad en nada ya que tenemos todas las papeletas para coger de todo.
 
He vuelto caminando a Sudder Street otra vez, con voluntarias chilenas que acababan de llegar a Kolkata, encantadoras, me acompañaron a comprar algo de comida: plátanos, naranjas, leche con sabor a fresa, gallegas y chocolate, un poco de energía, porque no tenia fuerzas para salir a comer algo caliente a “La taberna” u a otro lugar.
Después de comprar alimentos he preferido venirme a mi hotel, que es mi refugio, está muy acogedor, cuanto más veo la calle y los demás hoteles de la zona, más me gusta el mío. Recuerdo el primer día cuando entré en el baño, no me lo podía creer, pensé: es horrible, pero después de todo lo que he visto…, me encanta.

Hoy después de tanto agotamiento, he disfrutado mucho del momento de la ducha, del espacio de la habitación, de las sabanas blancas, del pequeño armario y  del paisaje que veo y oigo por la ventana:  miseria,  ruido de los coches pitando y los cuervos toda la noche cantando su monótona y estridente melodía…, esto es Kolkata.
 
No valoramos nada en la vida hasta que vemos que nos falta y no valoramos lo mucho que tenemos hasta que no vemos que otros están mucho peor nosotros. Aquí la miseria llega a niveles impensables.
 
Menos mal que LAURA SIEMPRE ESTÁ CONMIGO,  
 
TE QUIERO LAURA, SIEMPRE JUNTAS, TU EN TU CAMINO Y YO EN EL MIO, PARALELAS PERO JUNTAS.